El informe sobre la guerra contra Hezbolá lo deja mal parado

Ehud Olmert, cercado por la rebelión en su partido

«Le dije que renunciar era lo mejor que podía hacer», afirmó Livni durante una conferencia de prensa en Jerusalén tras reunirse con el primer ministro.

Livni es presentada a menudo como posible sucesora de Olmert si éste renuncia, una hipótesis a la que se muestran favorables el 65% de los israelíes, según una encuesta publicada este miércoles.

«Kadima debe elegir una dirección, y cuando llegue el momento, yo seré candidata», dijo la ministra, una de las figuras que está alcanzando más notoriedad en el partido centrista que preside Olmert, quien ve muy sombrío su futuro político por los errores en la guerra del pasado verano.

Sobre su futuro inmediato, Livni dijo «tener la intención de seguir en el gobierno».

Poco después, el jefe del grupo parlamentario de Kadima anunció que renunciaba a su puesto para protestar por la negativa de Olmert de dimitir.

Itzchaky hizo ese anuncio al comienzo de una reunión del grupo parlamentario para estudiar el informe Winograd, dado a conocer el lunes, en el que se puso de manifiesto la imprevisión de Israel para lograr la victoria ante Hezbolá, que secuestró a dos soldados y alcanzó al Estado hebreo con sus cohetes.

Olmert insistió en esa reunión en que no dimitirá. «No estoy en la posición más confortable, pero tengo más de 60 años, ya me vi en otras así en mi vida, y aprendí a no esconderme ante mis responsabilidades», afirmó, citado por fuentes parlamentarias.

El Partido Kadima fue creado en noviembre de 2005 por el ex primer ministro Ariel Sharon, que se encuentra en estado de coma desde hace más de un año. Según un alto responsable del mismo, los estatutos de la formación no prevén la dimisión del presidente.

Por su parte, el ministro de Defensa, Amir Peretz, igualmente cuestionado en el informe, podría dimitir en cualquier momento, según la prensa.

En Beirut el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, afirmó ayer miércoles que era «digno de respeto» el hecho de que Israel, a través de la comisión de investigación independiente presidida por el ex juez Eliahu Winograd, «reconoció su derrota» ante el partido chiita, cuya rama armada se enfrentó con el Ejército israelí entre el 12 de julio y el 14 de agosto de 2006.

Finalmente, el presidente palestino Mahmud Abas afirmó no temer un eventual retorno al poder en Israel del halcón Benjamin Netanyahu si la crisis política termina con elecciones anticipadas. «Tenemos que tratar con el primer ministro de Israel, sea el que sea», declaró Abas, quien dijo seguir la situación «con gran interés».

EL Parlamento israelí se reunirá el jueves en Jerusalén en sesión extraordinaria para tratar la crisis. En Tel Aviv se convocó a una manifestación para pedir la dimisión de Olmert. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje