Los comicios se realizarán el 22 de julio

La crisis en Turquía lleva a elecciones anticipadas

La decisión de la comisión deberá ser aprobada por el Parlamento para tener carácter oficial, lo cual debería ser una simple formalidad ya que todos los partidos representados en el Legislativo están a favor de comicios anticipados.

La fecha fue determinada por el Consejo Electoral de Turquía, responsable de la organización de elecciones, como la más rápida posible para que tenga lugar una votación «saludable».

El partido en el poder, AKP, del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, había sugerido este miércoles adelantar al 24 de junio las legislativas previstas inicialmente para el 4 de noviembre.

El Tribunal Constitucional de Turquía anuló la designación del presidente, por lo que el parlamento, a cargo de nombrar al jefe de Estado, decidió este miércoles el nuevo cronograma de votación: la nueva primera ronda será este domingo.

La segunda votación se celebrará el miércoles siguiente. Luego habrá dos instancias más, el 12 y el 15 de este mes. Pero el primer ministro Recep Tayyip Erdogan propone que se anticipen las elecciones parlamentarias, para que sea el próximo Poder Legislativo el que elija al nuevo presidente.

La designación del jefe de Estado de Turquía, un trámite habitualmente sencillo, se complicó tras la anulación de la votación por el Tribunal Constitucional, por el recurso de apelación presentado por la oposición.

Cuando el viernes se registró en el parlamento la primera ronda de votación como estaba previsto en un principio, el único candidato era el canciller Abdullah Gul, un afable político de 57 años y dirigente destacado del gobernante Partido por la Justicia y el Desarrollo (AKP), de raíz islámica.

Si Gul hubiera resultado electo, habría sido el primer político de inspiración islámica con una esposa que viste el tradicional velo en ocupar la presidencia en Turquía, país regido por una Constitución laica.
Pero ante la férrea oposición de los diputados laicos, Gul obtuvo 357 adhesiones, 10 menos que la mayoría de dos tercios requerida.

La principal agrupación opositora, el Partido Popular Republicano (CHP), llevó la cuestión ante el Tribunal Constitucional alegando que Gul no sólo necesitaba 367 votos sino que esa misma cantidad de legisladores debían estar presentes en el momento de la votación.

Pero ese día hubo 358 diputados en el plenario, a pesar de que, para el partido de gobierno, siete legisladores de la oposición que se acercaron a verificar los resultados sin registrar su asistencia debían ser contabilizados.

Todas las miradas se dirigieron entonces al Tribunal Constitucional, que terminó dictaminando el martes la anulación de la primera ronda de votación en el parlamento.

Pero el país se había sacudido antes por un acontecimiento inesperado: el ejército, responsable de cuatro golpes de Estado desde 1950, intervino con un comunicado imprevisto pocas horas después de lo sucedido en el cuerpo legislativo.

Las fuerzas armadas, de tradición laica, cuestionaron en ese documento el supuesto alejamiento de los valores seculares y lo que percibe como una tendencia a imponer principios islámicos en la vida pública del país.

Además, se declararon parte interesada en las elecciones, en tanto defensoras de la Constitución laica.

«La interpretación islámica radical, que va contra la República y no tiene ningún objetivo más que socavar las cualidades básicas del Estado, gana terreno», reza el comunicado.
«No hay que olvidar que las fuerzas armadas turcas son parte interesada del debate y son acérrimas defensoras de la laicidad y mostrarán su posición y acciones cuando sea necesario», continúa.

También mencionó la necesidad de mantenerse «leales a los principios de laicidad en esencia y no sólo en palabras».

Gul juró lealtad como ministro a la Constitución laica, pero el diario nacionalista Cumhuriyet viene reseñando declaraciones suyas en las que cuestionó el secularismo como valor.

Los reproches del gobierno no se hicieron esperar.

«Es inconcebible que, en un estado democrático basado sobre el imperio del derecho, el Estado Mayor, sometido a las órdenes del primer ministro, se exprese contra el gobierno», declaró su portavoz Cemil Cicek.
Dado que este país aspira a integrarse como miembro pleno a la Unión Europea (UE), el comisario del bloque para la ampliación, Olli Rehn, señaló que «es importante que el ejército deje al gobierno elegido democráticamente las cuestiones de funcionamiento de la democracia».

«Esta es una prueba para ver si las fuerzas armadas turcas respetan la laicidad y el acuerdo cívico-militar», advirtió Rehn.

El pronunciamiento castrense no impidió que Gul señalara el domingo en un canal de televisión local que su candidatura permanecía en suspenso.

Varios partidos políticos y más de 500 organizaciones de la sociedad civil reclamaron que la designación del presidente debe ser la del próximo parlamento, cuyo mandato concluye en noviembre.

También señalaron que el jefe de Estado, quien representa al pueblo de la Nación más que a los partidos, debe ser elegido mediante consenso y no por un partido que obtuvo 33 por ciento de los votos.

Pero tras conocer el fallo, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan declaró que este miércoles iban a proponer al parlamento la realización de elecciones generales y llegó a proponer el 24 de junio o el 1 de julio.

El gobernante AKP había hecho caso omiso de las objeciones de la oposición y trató de colocar a su candidato de tradición islámica en la Casa Rosada, sede de la presidencia en Ankara, en virtud de la mayoría que tiene en el parlamento saliente.

Un presidente del AKP aseguraría relaciones de trabajo fluidas entre el partido y una jefatura de Estado de igual signo, en contraste con el actual punto muerto en que se encuentran los vínculos entre el gobierno de orientación islámica y Ahmet Nejdet Sezer, el actual presidente laico. *

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