El presidente de Yugoslavia decretará amnistía

Belgrado, ANSA

El nuevo presidente yugoslavo Vojislav Kostunica se está preparando a vaciar las prisiones con una «amnistía» de la que podrían beneficiarse miles de detenidos.

En el nombre de la reconciliación nacional, presos políticos, ex militantes del UCK (ejército de liberación de Kosovo), criminales comunes y jóvenes que se negaron a participar en los sangrientos choques en Kosovo integrando la policía y el ejército, deberían volver a ser libres y con una ficha de antecedentes penales limpia.

Con el «Comité nacional para los derechos humanos», Kostunica acordó crear una comisión «ad hoc», compuesta por importantes juristas y encargada de preparar una nueva ley de amnistía.

Pero para que la ley pueda ser aprobada será necesario bastante tiempo.

Los reformistas de la Oposición democrática serbia (DOS) que llevaron a Kostunica a la presidencia, primero tendrán que limpiar las instituciones de los restos de la era del ex presidente Slobodan Milosevic, aún presentes en organismos clave como la magistratura y fuerzas de seguridad.

La amnistía se referirá a los delitos ya considerados juzgados y aquellos aún no formalmente contestados.

Por esto siguen siendo imprevisibles las iniciativas que podrán ser impulsadas eventualmente respecto al mismo Milosevic y sus estrechos colaboradores.

Sobre este argumento, Kostunica hasta ahora fue más bien vago: dijo que no tiene intenciones de entregar a su predecesor al Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya –que quiere juzgarlo por supuestos «crímenes de guerra» en Kosovo– pero no excluyó que pueda ser procesado en su patria.

Milosevic también fue denunciado por seis mil ciudadanos por los recientes «fraudes electorales». Debido a la necesidad de tiempo para llevar a cabo las reformas de tribunales y policía, existe el riesgo concreto que el mismo Milosevic y sus hombres más comprometidos logren escapar a los reformadores. «La ley sobre la amnistía será la demostración de que el nuevo gobierno, una vez instalado, está listo a borrar todo para dar una nueva posibilidad a las víctimas de los abusos del pasado régimen», explicó Biljana Kovacevic-Vuco, un jurista que forma parte de la comisión.

La señora Kovacevic dijo a ANSA que al menos diez mil jóvenes serbios fueron acusados de deserción por haberse negado a hacer el servicio militar en Kosovo. Algunos ya fueron condenados a penas entre uno y ocho años de cárcel.

No queda claro, en cambio, qué cosa sucederá con los 650 kosovares de etnia albanesa, entre ellos la poetisa Flora Brovina, detenidos en Serbia, acusados de haber sido exponentes o colaboradores del ex UCK (el movimiento de liberación kosovar).

Su destino podrá estar vinculado al de los alrededor de 900 serbios que desaparecieron y que en parte, según varias fuentes, estarían detenidos en Kosovo.

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