Irak: al menos 77 militares de EEUU murieron en abril
La comandancia estadounidense anunció la muerte de nueve militares en un atentado suicida con coche bomba perpetrado el lunes cerca de una base en la provincia de Diyala (norte), en el ataque más mortífero desde hace 15 meses contra las tropas norteamericanas en Irak.
En la acción, ocurrida a pesar de la implementación de un plan de seguridad especial, también resultaron heridos otros 20 militares y un civil iraquí, según un comunicado difundido por el comando militar estadounidense.
El atentado fue reivindicado ayer martes por el «Estado Islámico en Irak», una alianza de grupos sunitas encabezada por la rama iraquí de Al Qaeda, en un comunicado difundido por internet, cuya autenticidad no pudo ser probada.
Por su parte, un suicida a bordo de un camión bomba atacó el martes un puesto de policía en la ciudad de Ramadi (oeste de Bagdad), con lo que provocó la muerte de 13 personas, entre ellos cuatro policías, dijo a la AFP el jefe de la seguridad local, coronel Tareq al-Dulaimi.
En otro ataque, también el lunes, un militar estadounidense murió al estallar una bomba casera cerca de la base de Moqdadiya (100 km al norte de Bagdad).
Con estas bajas ascienden a 77 el número de militares y personal asimilado estadounidenses muertos en Irak en abril. Asimismo, las bajas totales norteamericanas se cifran en 3.330 desde la invasión de Irak, en marzo de 2003, según un balance de la AFP en base a cifras del Pentágono.
El 1 de diciembre de 2005, diez marines murieron y 11 resultaron heridos por la explosión de una bomba casera cerca de Faluya (oeste).
Hace tres meses, 12 militares norteamericanos fallecieron cuando su helicóptero fue derribado por fuego enemigo, también en Dilaya.
Esta provincia es escenario de violentos combates entre las fuerzas estadounidenses y los insurgentes, reforzados por combatientes de la red terrorista Al Qaeda huidos de Bagdad tras la puesta en marcha, el 14 de febrero, de un plan de seguridad para la capital que prevé el despliegue de 80.000 militares norteamericanos e iraquíes antes de junio.
El plan, sin embargo, no ha mejorado por el momento la situación en Bagdad, donde este martes dos personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en sendas explosiones de artefactos artesanales en el este y norte de la ciudad.
Entre los fallecidos figura Fadi Wahid, hijo del ministro de Energía Eléctrica, Karim Wahid.
En Bagdad también estallaron ayer martes otras dos bombas en un estacionamiento frente a la embajada de Irán, en las inmediaciones de la Zona Verde ultraprotegida. La jornada del lunes estuvo marcada también por al menos siete atentados en todo Irak en los que murieron al menos 27 personas.
Esta violencia se produce en un trasfondo de polémica por la construcción por las fuerzas estadounidenses de un muro en el barrio sunita de Adhamiya, en Bagdad, que debería proteger a la población contra posibles ataques sectarios.
Además, las fuerzas estadounidenses e iraquíes lanzaron varios ataques desde el lunes. Los iraquíes anunciaron la muerte de siete «terroristas» y el arresto de 75 sospechosos en un ataque y los estadounidenses afirmaron haber detenido a 10 presuntos militantes de grupos relacionados con Al Qaeda tras una serie de ataques cerca de Faluya.
Mientras tanto, las fuerzas británicas y danesas traspasaron este martes a las iraquíes una tercera base militar en Basora (sur), en el marco de la progresiva retirada de sus tropas de Irak.
Otras dos bases, así como el palacio y el aeropuerto de la ciudad siguen aún bajo control de las fuerzas de la coalición dirigidas por los británicos, que el 14 de abril ya traspasaron al mando iraquí el control de la rica provincia petrolera de Missan. *
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