Los soldados bloggers
Jean-Paul Borda, quien diseñó «Milblogging.com» en octubre de 2005, se ufana de dirigir uno de los sitios más completos de blogs militares, con 1.702 blogs de 29 países. El año pasado, además, adquirió Military.com.
«Military.com» se hizo famosa por reproducir una fotografía inédita de la captura de Saddam Hussein. En la foto, el derrocado presidente iraquí, con pelo y barba todavía largos, aparece tumbado medio de perfil y sujeto por un soldado que tiene la cara borrada para evitar su identificación y que mira al objetivo de la cámara fotográfica, como posando. La instantánea fue tomada en el momento de la detención probablemente por algún otro soldado como «souvenir» del momento.
«BlackFive» cuyo éxito ha sido tal que decidió sacar al mercado sus propias camisetas, «Mudville Gazette» y «Wordsmith at war» son entre otros algunos de los principales blogs militares.
Con cerca de 1,7 millones de visitas, «Mudville Gazette» es uno de los más leídos. Administrado por un veterano militar que firma como «Greyhawk» y es conocido en el ambiente como «el padre de los milblogs», tiene entre sus aciertos el desmentido a unas declaraciones del periodista de CNN Eason Jordan, cuando dijo que el Ejército de Estados Unidos disparaba deliberadamente contra periodistas.
La investigación realizada por este viejo militar le costó el puesto al jefe de informativos de la cadena de noticias y logró que el milblog estuviera en la primera línea, revelan los bloggers.
Además de los blogs, los soldados utilizan también otros sitios en Internet, donde dan a conocer imágenes de las situaciones que les toca vivir, en los populares «MySpace» o «YouTube».
Algunos de estos soldados bloggers han regresado a su país para firmar jugosos contratos con editoriales y contar su experiencia.
El recientemente publicado «Blog of war» del soldado Matthew Currier Burden recibió una muy buena crítica en la revista «Vanity Fair»: «Cómprelo antes de que el Pentágono lo mande incinerar».
El libro «My war: killing time in Irak» del soldado Colby Buzzell fue descrito por el famoso autor Kurt Vonnegut como algo que «no es más que el alma de un interesante ser humano que batalla por nosotros en Irak».
Con seudónimo, el soldado Buzzell escribió su experiencia en la ciudad iraquí de Mosul en uno de los milblogs más polémicos, en el cual colgó la imagen del «Guernica» de Picasso, para describir los horrores de la guerra.
Como él mismo contó en su bitácora, se enlistó en la infantería porque «necesitaba un maldito trabajo». Así comenzó su misión, que consistía en «localizar, capturar y matar a cualquier insurgente en Irak», y que decidió contar día a día en su blog.
«Comencé a escribir por aburrimiento. Entre misiones necesitaba algo creativo que hacer, así que creé mi blog. Lo que quería hacer era una retrato al lector de cómo era mi vida cotidiana en Irak», cuenta el soldado Buzzell.
«Los milblogs son una gran manera para descubrir la verdad en Irak desde la perspectiva de los soldados», opinó el militar.
«Creía que con suerte lo iba a leer una docena de personas», comentó el soldado. Pero llegó a ser visitado por más de 10 mil internautas en un solo día, que seguían sus aventuras en las peligrosas calles de Mosul.
¡Arroja la granada ahora!
Uno de los relatos describe cuando un inocente niño casi lo mata durante un operativo de rutina: «De repente, un niño muy esquelético se acerca corriendo hacia nosotros con una… granada en su mano. ‘¡Arroja la granada ahora!’, le gritábamos. El niño, con una orgullosa sonrisa en su rostro, decía ‘Mire lo que encontré’. Dejó la granada en el suelo, y caminando hacia mi jefe de escuadrón, dijo: ‘Dame dinero'».
Entre los milblogs calificados como «belicistas» y «patrióticos» está «Armor Geddon», del soldado de origen indio Neil Prakash, donde se pueden encontrar fantásticas descripciones de las batallas en Fallujah y Baquba.
El soldado Prakash afirma que su sonido favorito es el de un F-16 durante un ataque aéreo y que adora las explosiones. «Es simplemente alucinante cómo se ve un tanque cuando está matando», confesó a la revista «Wired».
«Estamos en guerra y los insurgentes leen las páginas web»
Ante la rápida proliferación de los milblogs, el Pentágono aduciendo el peligro de que la información sea utilizada por el enemigo ordenó que todos los militares en servicio registraran sus blogs. Se prohibió publicar información clasificada y revelar nombres de soldados muertos antes de que sus familias fueran notificadas. Un comando especial los examina cada trimestre.
«No tenemos problemas con la mayoría de lo que escriben», dijo a «The Washington Post» el teniente Steven Boylan, vocero en Bagdad.
Sin embargo, unidades móviles de adiestramiento tienen la misión de explicar a los soldados movilizados que una palabra de más en la red puede poner en peligro la vida de sus compañeros de armas. El Ejército puso en circulación un video del general Peter Schoomaker, en el que advertía: «Loose blogs may blow up your BCTs» («Los blogs demasiado abiertos pueden hacer que su brigada salte por los aires»). Unas palabras elegidas a propósito, parafraseando el simbólico «Loose lips sink ships» («La boca abierta hunde barcos»), de la Segunda Guerra Mundial. «Estamos en guerra y los insurgentes leen las páginas web», dijo el coronel Bill Bucher, un vocero de las fuerzas en Irak.
El primer soldado acusado y degradado por violar la política del Pentágano fue Leonard Clark. En sus crónicas describió al capitán de su batallón como un «buscador de gloria» y a su sargento como un «monstruo inhumano», e hizo notar cómo muchos soldados dudaban de la guerra en Irak.
Buzzell también sufrió la censura en carne propia. Tras revelar horrores de la guerra, se le identificó y se ordenó que sus entradas fueran revisadas por un oficial. Dejó de publicar desde el frente y muchas de sus crónicas fueron luego retiradas de la Red.
«Los soldados deben ser muy cuidadosos sobre qué dicen y muestran en sus blogs, ya que el enemigo puede leerlos», señala hoy Buzzell, quien ya publicó un libro con el contenido de su blog.
En «Just another soldier» el reservista Jason Hartley realizó mordaces comentarios: «Ser un soldado es vivir en un mundo de mierda. Desde el tipo que cocina mi comida y lava mi ropa hasta los pilotos Apaches y los boinas verdes que replican todo lo de Hollywood, nuestras vidas están en un constante estado de fiasco», escribía Hartley.
Hartley fue acusado por el Ejército de haber revelado en su página la ruta del avión militar que transportaba a su unidad en Irak y también que los tres últimos proyectiles del cargador de cada soldado eran siempre trazadores. Informaciones sensibles, según el alto mando, que podían poner en peligro la vida de los soldados si llegaban a oídos del enemigo. En realidad Hartley cree que lo que molestó a sus superiores fue, sobre todo, el tono sarcástico de sus escritos. Hartley era corrosivo: publicaba fotos de los «niños iraquíes tan monos a los que quiero disparar» y de cadáveres en la cuneta con este comentario: «I love dead civilians». No todos lo entendían. Pero una vez que un lector le escribió: «¿Es una broma o qué? Este blog me deja un sabor amargo», Hartley le contestó: «Eso es lo que quería». El antiguo sargento ha escrito un libro basado en su experiencia y lo ha titulado como su blog.
«Un número creciente de hombres se pregunta por qué debemos seguir arriesgando nuestras vidas en este lío cuando sabemos que el gobierno probablemente saldrá de aquí», afirman algunos soldados bloggers.
La censura militar también cayó sobre un soldado que relató las actuaciones médicas tras una explosión en Mosul en la que murieron 22 personas, entre ellos 14 soldados de Estados Unidos: «Ibamos de paciente en paciente para determinar quién tenía peores heridas y ver quién debía ser tratado primero».
En algunos milblogs, ahora sólo se lee este mensaje: «Mis superiores me han ordenado cerrar este sitio. Ellos dicen que la información contenida en estas páginas viola las leyes militares…»
El soldado Mark Miner, creador del blog «Boots in Baghdad», confirma la preocupación del alto mando pero dice que nunca ha tenido problemas. «Si han intervenido con algún otro soldado, lo habrán hecho porque era absolutamente necesario para la seguridad», explica. Otros, como el que dirige el sitio «A day in Irak», prácticamente se han censurado a sí mismos. «Lo he dejado», cuenta el soldado blogger, «porque me he dado cuenta de que la mayoría de las cosas que quería escribir incluían datos delicados. Sin recibir ninguna presión del Pentágono». El militar no cree que el alto mando tenga miedo de los blogs críticos con la guerra. En su opinión el Pentágono debería animar a los soldados para que escriban blogs: «Así el mundo vería que en Irak también suceden muchas cosas positivas que no cuentan los medios».
«En la infantería no usamos armas. Somos armas»
«En Bagdad el sol reclama el dominio sobre todo, no hay ningún sector de la ciudad que no se incline ante su ira corrosiva. El sol es completamente despiadado; aquellos bastante tontos como para llorar en medio de un ataque devastador encontrarían que sus lágrimas se evaporan antes de golpear el suelo». Eso fue parte de lo que escribió en su blog el capitán estadounidense Danjel Bout.
Bout era uno de los tantos soldados enviados a Irak que se sentaba frente a un laptop casi todas las noches. En su sitio «365 and a wakeup», el hombre de unos treinta años contaba sobre los pequeños detalles que cruzaban su día a día en Irak. Bout prefería las pequeñas historias a las escenas de batallas, explosiones y muertes que otros se ocupan de contar. Muchos lo califican como un poeta.
«Si estás parado en un lugar demasiado tiempo notas cómo el alquitrán comienza a hervir alrededor de tus botas. Realmente comienzo a extrañar la estación lluviosa…». Después de escribir sobre la inutilidad de llorar bajo el sol iraquí, Bout se puso a hablar de sus botas. Así es su blog. Una mezcla de pequeñas anécdotas que dejan entrever lo difícil que es estar en Irak. Y eso que él es un entusiasta del Ejército, un militar recién estrenado en el área de logística que no puede dejar de añorar la precariedad y la «hermandad» de la infantería porque «en la infantería no usamos armas. Somos armas».
El milblog «A day in Irak» acompaña sus crónicas desde el frente de batalla con pensamientos como éste: «En los tiempos malos o inciertos, el mismo tiempo no se detiene ni se retrasa, es más como si se dilatara, como si cada minuto tuviera su propia personalidad y algunas de esas personalidades de veras quisieran que tú las conocieras. Eso me pasó hoy y probablemente a algunos de nosotros.»
Además saca fotos. De niños, de tormentas de arena, de calles desiertas, de iraquíes mutilados que esperan en las esquinas. Y también extraña su casa, como escribió: «Cuando el sueño cubre la conciencia, el tiempo se dilata según las necesidades del corazón. Y durante un momento de oro estoy en casa. En campos verdes. Con mi esposa».
Los milblogs se han extendido tanto que en mayo se celebrará en Washington una conferencia sobre el tema e incluso se elegirán los diez mejores soldados bloggers.
La cantidad de blogs, sitios personales en Internet, mezcla de diario de a bordo con diario íntimo, pasó de ocho millones en marzo de 2005 a más de 72 millones en marzo de 2007, según Technorati, un motor de búsqueda en Internet especializado en blogs.
Para el profesor John Palfrey, de la Universidad de Harvard, la fiebre de los weblogs responde a una necesidad de «relatos de primera mano y voces auténticas de lugares interesantes del mundo».
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad