La infame decisión del gobierno de Bush de proteger al terrorista Luis Posada Carriles

Terrorismo made in USA

Mientras tanto, los cinco cubanos que en EEUU combatían contra los planes terroristas de la mafia de Miami siguen encarcelados y sometidos a largas penas en condiciones inicuas. Es el mundo al revés, como el que cuenta Lewis Carroll.

Bumerán contra Bush y cronología de la vergüenza

El presidente norteamericano dijo en su momento: «Si usted da refugio a un terrorista, si apoya a un terrorista, si alimenta a un terrorista, usted será tan culpable como los terroristas». Esta frase se da vuelta ahora contra él como un bumerán. Porque no otra cosa ha estado haciendo la Casa Blanca en estos dos años y un mes, desde que Posada ingresó a México por la frontera con Belice, se trasladó a Cancún, de ahí pasó al barco camaronero Satrina que encalló en proximidades de Isla Mujeres, luego zarpó rumbo a Miami llevando al terrorista de incógnito. Todo esto fue revelado por los cubanos y lo confirmó el Nuevo Herald de Miami el 30 de marzo 2005.

En los dos años siguientes el gobierno de EEUU esgrimió un sin fin de leguleyerías y maniobras tortuosas para proteger a Posada Carriles, mantenerlo a resguardo y evitar la extradición presentada con todos los requisitos de rigor por el gobierno de Venezuela, ya que Posada había escapado de una prisión caraqueña mientras purgaba su pena por el inaudito atentado contra el avión de Cubana de Aviación en 1976, al levantar vuelo desde Barbados, que segó 73 vidas. Un relato minucioso de las maniobras digitadas desde la Casa Blanca está consignado en un documento titulado «Cronología de la vergüenza: el caso Luis Posada Carriles hasta hoy», difundido por Cubadebate y que consta de 38 páginas en cuerpo pequeño. La documentación es inconvertible.

En declaración del 19 de abril el gobierno cubano «condena la desvergonzada decisión de poner en libertad al terrorista Luis Posada Carriles y señala al gobierno de los Estados Unidos como el único responsable de este acto cruel e infame», y agrega que constituye un rotundo mentís a la supuesta «guerra contra el terrorismo» declarada por el gobierno de Bush. El documento formula una pregunta incisiva: «¿Por qué se le libera cuando la propia jueza Kathleen Cardone, en su dictamen del 6 de abril reconoció que se le acusa ‘de haber estado involucrado en, o de estar asociado con algunos de los hechos más infames del siglo XX? Algunos de estos hechos incluyen la invasión de Bahía de Cochinos, el escándalo Irán-Contras, el derribo del vuelo 455 de Cubana de Aviación, las bombas de 1997 en centros turísticos de La Habana y, según algunos teóricos de la conspiración, en el asesinato del Presidente John F. Kennedy». La respuesta es que la liberación ha sido gestada por la Casa Blanca para que Posada no divulgue lo que sabe sobre los crímenes de la CIA, incluyendo la época en que Bush padre fue su director general, en relación con el Plan Cóndor, la guerra sucia contra Cuba, contra Nicaragua y otros pueblos.

 

Itinerario del terrorismo

Está probada con creces que Posada fue el organizador del crimen del 6 de octubre de 1976 en Barbados contra el avión de Cubana. El libro de la periodista venezolana Alicia Herrera («Pusimos la bomba, ¿y qué?») lo revela a través del relato de sus ejecutantes directos. En 1982 escapó de la cárcel venezolana y trabajó al servicio de la CIA en el plan Irán-Contras y en la implementación del Plan Cóndor en el Cono Sur. También fue gestor de los atentados en los hoteles de La Habana, uno de los cuales segó la vida del turista italiano Fabio di Celmo. Sus actividades al servicio de la Agencia Central de Inteligencia lo llevaron luego a Panamá, donde en la Cumbre Iberoamericana del año 2000 urdió el atentado para matar a Fidel Castro. El plan fue descubierto por la inteligencia cubana y comunicado a las autoridades panameñas que lo encarcelaron, pero luego se benefició por el indulto de la presidenta Mireya Moscoso en su último día de mandato.

En suma, lo que está haciendo el gobierno de EEUU es proteger a uno de los suyos. Este es el gobierno que, más allá de sus proclamas «antiterroristas», ha transformado la ocupación y las matanzas en Afganistán e Irak, así como las torturas en las cárceles de Abu Ghraib, Guantánamo y las prisiones secretas de la CIA, en una sucesión de actos terroristas, que generan el rechazo del mundo entero y el de la propia sociedad norteamericana. La liberación de Posada Carriles es un acto en la misma dirección.

 

Firmas y manifestaciones antiterroristas

Intelectuales y dirigentes políticos y sociales en un amplio espectro están firmando una declaración para que Posada Carriles sea juzgado por sus crímenes. En EEUU, el Comité Nacional por la libertad de los 5 cubanos y la coalición contra la guerra y el racismo Answer, que desde hace dos años reclaman el juicio y la extradición de Posada, denunciaron su excarcelación y organizan actos el 11 de mayo y días siguientes en El Paso, Texas, al inicio del juicio, y manifestaciones en Nueva York, Los Angeles, San Francisco y otras ciudades. *

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