Caen miembros de ETA
Madrid, ANSA
Las detenciones de Jon Igor Solana, inmediatamente tras el atentado, y de Arriet Iragi Gurrutxaga, capturado seis horas más tarde, supone la desmantelación del llamado «Comando Andalucía», la facción del grupo armado separatista vasco más activa en los últimos meses.
Según confirmó el ministro del interior, Jaime Mayor Oreja, los detenidos «están implicados en todas y cada una de las acciones atribuidas desde julio al Comando Andalucía, que se reestructuró durante la mal llamada tregua y ha quedado ahora desmantelado».
«Ayer fue un día con una parte de tristeza con el asesinato de un nuevo ciudadano español, pero también tuvimos la satisfacción de saber que los asesinos han sido detenidos, están en prisión y serán juzgados», dijo el premier José María Aznar.
La policía española, en efecto, no detenía desde 1997 a etarras «in fraganti».
Al «Comando Andalucía» se le atribuyen en esta región 10 atentados tras el fin de la tregua, en diciembre pasado, con un saldo de tres personas muertas: el concejal popular José María Martín Cárpena, asesinado el 15 de julio en Málaga; el fiscal jefe del tribunal de Andalucía, Luis Portero, el 9 de octubre en Granada; y ahora el médico militar Muñoz Cariñanos.
La detención de Solana y Gurrutxaga, de 26 y 23 años, ha vuelto a confirmar que desde la ruptura de la tregua ETA se sirve de su «cantera», es decir la organización juvenil etarra Jarrai y los miembros de la «kale borroka» (lucha callejera).
Solana fue condenado en 1993 por el ataque a un policía en Bilbao pero salió de prisión al ser absuelto por la instancia superior y huyó a Francia.
Iragi, quien fue hospitalizado a raíz de la herida que recibió ayer en el hombro en el tiroteo con la policía cuando intentaba huir, pertenecía a Jarrai y fue condenado a cinco años por desórdenes públicos hace cuatro años.
Durante el operativo policial en Sevilla tras el atentado, en el que participaron 500 agentes, se desactivó un paquete bomba encontrado en el interior de un vehículo de un funcionario civil de la Maestranza de Artilleria.
El paquete llevaba escrito el nombre de uno de los cuatro etarras muertos el 7 de agosto en Bilbao al estallar accidentalmente los explosivos que transportaban.
ETA ya rindió «homenaje» a los otros tres etarras muertos con otros tantos paquetes bomba colocados el 7 y 9 de octubre en Sevilla en vehículos de militares, que también fueron desactivados.
La policía encontró además en Sevilla un departamento alquilado por etarras –que se hicieron pasar ante el casero como estudiantes gallegos de periodismo– en el que había explosivos, matrículas falsas y dos pistolas.
El coronel asesinado, de 58 años, muy conocido en Andalucía, fue despedido por miles de personas que pasaron junto a su ataúd en la capilla ardiente instalada en el acuartelamiento de aire de Tablada, en Sevilla. Cantantes famosos, que se atendían con el prestigioso otorrinolaringólogo, le dieron el ultimo adiós, entre ellos Raphael, Maria del Monte, Los del Río y María José Santiago.
Durante el funeral, celebrado en la catedral de Sevilla, al que asistió el premier Aznar (que retrasó un viaje previsto a Vietnam), el arzobispo Carlos Amigo dijo que «se debe estar tan lejos del talión de muerte como de absurdas justificaciones de inconcebibles ideales».
Tras la misa, centenares de miles de personas participaron en una manifestación antietarra en Sevilla, encabezada por Aznar, el ministro Oreja y otros representantes políticos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad