Las elecciones del domingo definirán la suerte de la Constituyente

Correa se juega el futuro de Ecuador en un plebiscito

El mandatario definirá en las urnas su futuro y el del proyecto que impulsa a espaldas del desprestigiado Congreso ­diezmado por una pugna de poderes­, y con el irrestricto apoyo de su aliado, el presidente venezolano Hugo Chávez.

De triunfar la consulta para una Constituyente ­como proyectan los sondeos­, Correa capitalizará su principal oferta de campaña y recargará el tanque de oxígeno para la segunda prueba: la consolidación de una mayoría asambleísta.

El mandatario necesitará reunir el domingo 15 de abril al menos dos millones de votos ­de un potencial de cuatro millones­ para instalar una Constituyente de plenos poderes que podría incluso disolver el Congreso.

Con una popularidad récord del 70% Correa está seguro de un triunfo y desde ahora amenaza con «irse para su casa» si no logra el control de la Asamblea, la segunda que se convoca en nueve años para modificar la Constitución del país más inestable de la región, con ocho presidentes en una década.

Al igual que Chávez en Venezuela, el economista de izquierda promete un «socialismo del siglo XXI» que demanda un cambio de la Carta Magna a través de una Constituyente, una fórmula por la que también optó el gobierno boliviano de Evo Morales.

Las coincidencias han sido aprovechadas por la oposición política y empresarial para fomentar su campaña por el No, advirtiendo sobre la suerte que le espera a Ecuador si Correa impone la receta de la nueva izquierda: concentración de poderes y estatización de la economía.

Sin embargo, Correa ha esquivado los cuestionamientos con la misma agilidad con la que descabezó a sus opositores en el Congreso, dándose el lujo de gobernar sin oposición en el último mes gracias a una pugna de poderes motivada por su plan de reforma.

Correa desvió a su favor los errores y el desprestigio de los partidos de centro y de derecha, que intentaron bloquear la consulta con argucias jurídicas que también fueron utilizadas por la Corte Electoral para destituir a 57 diputados que conformaban la mayoría de oposición.

Apartándose de la controversia, Correa promovió a sus anchas la consulta al tiempo que anuló a la oposición, disponiendo que la fuerza pública evitara el ingreso de los sancionados al Congreso con el argumento de que debía hacer respetar el fallo del Tribunal Supremo Electoral.

De esa forma, Correa se someterá nuevamente a las urnas con el viento a su favor apenas cinco meses después de haber vencido al derechista Alvaro Noboa en segunda vuelta. *

 

Prensa

El presidente de Ecuador, el socialista Rafael Correa, expresó el domingo que es partidario de reformas legales «severas y profundas» para regular a la prensa y evitar una relación «incestuosa» entre medios de comunicación y el capital financiero.

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