El penúltimo capítulo de la tensión británica-iraní

La crisis por la captura de los 15 marinos británicos no es más que el último episodio de una relación tormentosa entre Londres y Teherán, que acusa a la antigua potencia colonial de inmiscuirse en los asuntos internos iraníes.

Atrapado en el gran tablero colonial del siglo XIX entre Rusia y Gran Bretaña, Irán siempre vio la mano de Londres detrás de los acontecimientos.

«La injerencia británica en la política iraní fue la principal característica de su relación desde el siglo XIX», explicó a la AFP Laleh Khalili, profesor de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres. «Los iraníes siempre consideraron a los británicos como una fuerza artera, perniciosa para su historia», añadió.

En un Irán que sirvió de barrera ante la joya India, los ingleses se distinguieron por recurrir a la manipulación frente a la fuerza bruta aplicada por los rusos.

Los británicos nunca colonizaron Irán, pero ocuparon el sur del país en 1942, después de haber expulsado del poder a Reza Shah Pahlavi, por sus simpatías con los nazis. Pero su influencia se ejerció sobre todo a través de «la explotación de los recursos naturales» iraníes, apunta Laleh Khalili. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje