OPINION INTERNACIONAL

Los planteos de Lula a Bush en Camp David

EN LA REUNION de los presidentes de Brasil y EEUU el 31 de marzo en Camp David se discutió, en base a planteos de Lula, un acuerdo sobre la producción de biocombustibles, la preservación del medio ambiente, la culminación de la ronda de Doha de la OMC y la reducción de los subsidios agrícolas, amén de otros temas. Hubo un compromiso de Bush: «Nosotros estamos dispuestos a reducir los subsidios a la agricultura de manera sustancial», pero exige determinadas contrapartidas. Se verá hasta dónde se llega en esta materia en la reunión de los 4 grandes negociadores (Brasil y la India por el G-20, EEUU y la Unión Europea) a mediados de abril en Nueva Delhi.

 

Biocombustibles y defensa del medio ambiente

Sobre biocombustibles y lucha contra el calentamiento global del planeta está fijada una conferencia internacional en 2008 en Brasil, que invitó a EEUU a participar. Se abordó además la reforma de la ONU y su Consejo de Seguridad, y los focos de tensión internacional: Medio Oriente, construcción de un estado palestino, el Líbano (hay en Brasil 10 millones con ascendencia sirio-libanesa), la colaboración para resolver problemas de empleo y desarrollo en Haití, la erradicación de la malaria en São Tomé y Príncipe y la ayuda a Guinea-Bissau, culminado todo ello con un fuerte subrayado de Lula a la integración sudamericana.

En su intervención final, luego de suscritos los acuerdos, el presidente brasileño arrancó con un planteo global (con reminiscencias de Franz Fanon) de «hacer del siglo XXI el siglo de los desheredados» y del riesgo inmenso del calentamiento global, que nos amenaza por la tierra, el aire y las aguas. Sobre los biocombustibles prosiguieron las conversaciones en busca de un acuerdo basado en el Memorando de entendimiento de los dos mayores productores mundiales de etanol suscrito a principios de marzo en São Paulo. Según Lula, este acuerdo contribuye a resolver la crisis energética mundial, a la protección del medio ambiente y a la reducción de la pobreza. En sus palabras: «Esa nueva matriz energética podrá tornar el mundo más independiente y generador de mayor riqueza. Nuestra experiencia en Brasil es que cada trabajador en una usina de biodiesel requiere mil trabajadores en el campo. Podremos generar millones de empleos en los países pobres. En Brasil en los últimos 4 años redujimos la deforestación de la Amazonia en 52%. Más de dos millones de hectáreas escaparon a la deforestación, y más de 400 millones de toneladas de gas carbónico dejaron de ser emitidas a la atmósfera».

 

Conciliar la producción de biocombustibles y de alimentos

Conclusión: «Podremos así establecer una asociación en la producción de biocombustibles como en el combate al intensificado calentamiento global y a la deforestación, con pleno respeto a la soberanía de cada país». Esto responde directamente a planteos actuales sobre la Amazonia.

Y también responde a otros señalamientos críticos sobre los biocombustibles en relación con la producción de alimentos, este significativo planteo: «Brasil posee la mayor biodiversidad del planeta. Tenemos plena conciencia del valor de ese patrimonio natural. Con 383 millones de hectáreas de tierras agrícolas, Brasil puede conciliar la producción de alimentos, la producción de biocombustibles y la defensa de nuestros bosques».

Con este agregado, que reafirma un principio arraigado: «Nuestro conocido compromiso con el combate contra el hambre no nos permite una actividad que perjudique la producción de alimentos». Por otra parte, el hambre en el mundo no está generada por la falta de alimentos sino por la falta de recursos y de decisión política de garantizar comida para todos.

 

La Ronda de Doha

Precisamente, la lucha contra el hambre y la pobreza se vincula con el relanzamiento de la estancada Ronda de Doha. «La persistencia de subsidios agrícolas, dijo Lula, encarece los alimentos y desestimula su producción en los países pobres». Esto fue planteado reiteradamente por Brasil en la OMC, representando el punto de vista de los países en desarrollo, en relación con el algodón y el azúcar, en particular. En el caso actual, Brasil reiteró la solicitud a EEUU de reducir las barreras comerciales impuestas al etanol. Como se sabe, Brasil produce el etanol a partir de la caña de azúcar a un costo mucho menor que EEUU en base al maíz, pero los aranceles a su importación anulan esta diferencia. En su visita a Brasil dos semanas atrás Bush reconoció el nivel de la producción brasileña de etanol y su avance tecnológico, y se declaró dispuesto a trabajar en asociación con Brasil en ese sentido.

 

Integración sudamericana

Como colofón, merece recordarse el énfasis colocado por Lula en el tema de la integración sudamericana: » Brasil apuesta firmemente a la integración de América del Sur. Es un objetivo que persigo desde el primer día de mi gobierno». La integración física es una condición básica. No poco se ha hecho, pero falta mucho: «Estamos obteniendo avances extraordinarios en la integración, expandiendo el comercio, realizando obras de infraestructura. En el fondo, estamos aproximando a nuestros pueblos, que durante mucho tiempo estuvieron de espaldas unos a otros». *

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