Piratas aéreos defienden a Irak
Dubai, AFP
Los piratas aéreos que desviaron el sábado un avión saudí se convirtieron a su llegada a Irak en portavoces de sus tesis propagandísticas contra Arabia Saudita.
Da la impresión que las autoridades iraquíes controlaron perfectamente la situación desde la llegada del Boeing 777 de la Saudia Arabian Airlines al aeropuerto internacional Saddam, reabierto el 17 de agosto último.
Afirmando que querían garantizar la seguridad de los pasajeros, los iraquíes iniciaron rápidamente negociaciones con una serenidad sin parangón.
Apenas una hora más tarde, las 104 personas que se hallaban a bordo del aparato salieron ilesas del avión que enlazaba el trayecto Yedá (oeste de Arabia Saudita) y Londres.
Los dos autores de este desvío, presentados como saudíes, se encuentran en manos de las autoridades iraquíes, que también se ocuparon de los pasajeros trasladándolos un poco más tarde al más lujoso hotel de Bagdad, donde pernoctaron.
«No se preocupen, están en Irak, el país de Saddam Hussein. Tranquilícense, están en seguridad», declaró un responsable iraquí intentando calmar a dos mujeres todavía conmocionadas tras su liberación.
El ministro iraquí de Transporte, Ahmed Murtada, visitó a los pasajeros en el hotel, proponiéndoles incluso telefonear a sus familiares.
Los piratas detenidos fueron autorizados a dar una rueda de prensa durante la cual expresaron su solidaridad con Irak frente a las sanciones internacionales.
Pese a estar teóricamente arrestados aseguraron a los periodistas que el desvío aún no había concluido y que querían seguir «negociando».
«Tengo en el bolsillo un detonador y puedo activarlo para que estalle una bomba colocada en el avión», declaró uno de los aeropiratas rodeado de policías iraquíes.
El otro, que escondía su rostro con una bufanda, dijo que reclamaba «la justicia y la igualdad en Arabia Saudita» y pidió una investigación sobre las violaciones de derechos humanos en el reino.
Asimismo denunciaron la «presencia de los ejércitos norteamericano y británico» en Arabia Saudita. Varios responsables iraquíes ya explicaron el móvil de los piratas, insistiendo en el hecho de que querían resaltar el estado en que se hallan las libertades y los derechos humanos en Arabia Saudita. Entre ellos, un dirigente del ministerio del Interior, Tahar Jalil Habbuche, señaló a los periodistas que los dos piratas querían denunciar «la sumisión del pueblo saudí a la hegemonía estadounidense».
Organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, denuncian a menudo las violaciones de derechos humanos en Arabia Saudita.
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