
“Espero estar en servicio durante más de diez años”, dice con entusiasmo el comandante Mohammad Muzzafar “Shaka” Jan, en una entrevista concedida a la AFP a bordo del portaviones estadounidense John C. Stennis.
La embarcación se encuentra desde el 19 de febrero en el mar de Oman, frente a las costas de Pakistán, cumpliendo una misión de apoyo aéreo a las fuerzas aliadas en Afganistán.
El comandante Jan, de 45 años, se acuerda de cuándo con tan sólo 18 dejó su Karachi natal, donde su padre era piloto de la aviación paquistaní, para ir a vivir con una de sus tías en Denton (Texas, sur de Estados Unidos) y proseguir sus estudios en la “North Texas State University”.
En aquella época, “tenía prejuicios sobre los estadounidenses”, admite.
“Pero me di cuenta de que no eran diferentes (…) Rompí las barreras”, añade para explicar su decisión de establecerse en Estados Unidos y convertirse en ciudadano estadounidense.
Un día, este apasionado de la aviación militar, vio “Top Gun”, esa película que logró fama y éxito mundiales en los años 80 contando las aventuras de un piloto de las fuerzas aeronavales estadounidenses.
“Me dije: ¡eso es lo que me gustaría hacer! Y presenté mi solicitud”, recuerda.
Jan admite que su decisión no gustó a muchos de sus familiares y amigos, empezando por su padre que, “al principio”, se mostró “muy contrariado”.
“No nos hablamos durante dos años”, cuenta al precisar que luego su relación volvió a la normalidad.
Además, su hermano pequeño le imitó y se convirtió también en piloto de las fuerzas aeronavales de Estados Unidos.
Pese a que los atentados del 11 de Setiembre de 2001 complicaron la vida de todos los ciudadanos estadounidenses llamados Mohammad, Jan siguió subiendo en el escalafón de la “Navy”.
Ese ascenso le llevó en 2004 a ser nombrado segundo comandante de la escuadrilla 31, compuesta por seis S3B Viking, especializados en descubrir submarinos pero que también sirven como aviones-cisterna para el suministro de carburante a aparatos de combate. En mayo será el comandante de la unidad. “Seré el primer musulmán en ser comandante de una escuadrilla”, subraya.
Jan no teme que su ascenso se haya debido a una conveniencia política por parte de las autoridades estadounidenses para “redimirse” de sus detractores en cuanto a la parcialidad de las promociones de carrera.
El futuro nuevo comandante se declara seguro de que no es así. “No tengo duda alguna sobre esto porque tengo muy buenos informes de servicio”, explica.
Sobre si le molesta tener que participar en una misión, por ejemplo en Afganistán, un país musulmán, Jan responde que lo que le molesta “es que la gente muera donde sea y que mueran civiles inocentes”.
Admite que, como para todos los estadounidenses de credo musulmán, los atentados del 11 de septiembre cambiaron muchas cosas también para él.
“Me veo acosado en los aeropuertos por mi nombre”, dice resignado, precisando que sus documentos militares no le sirven para nada en ese tipo de situaciones. *
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