OPINION INTERNACIONAL

Cerrando las pinzas sobre Irán

NUEVOS HECHOS revelan que EEUU, en connivencia con Israel, está preparando un ataque armado contra Irán. El portaaviones USS John C. Stennis y otras naves de guerra se sumaron al portaaviones USS Eisenhower en aguas del Golfo Pérsico. Se reúnen altos funcionarios norteamericanos e israelíes en Jerusalén con el tema candente de las sanciones a Irán sobre la mesa. En nuevas filtraciones de prensa sobre acciones bélicas similares a la invasión a Irak, el semanario estadounidense The New Yorker incorpora informaciones reservadas a las denuncias originarias de la prensa británica. Frente a este cúmulo de hechos, los desmentidos oficiales carecen de valor.

 

Maniobras conjuntas de Bush y Olmert

La presencia de los portaaviones fortalecen la presencia de EEUU en la convulsionada región con más de 6 mil marines y con equipos lanzamisiles guiados por radar. En opinión de Patrick Lang, ex colaborador del servicio secreto de la Armada, «estas evidencias, más la designación del almirante William Fallon como nuevo jefe del Comando central de las fuerzas armadas, revelan que Washington tiene en mente algo más que una guerra de infantería».

Las informaciones del periodista Seymour Hersh en el periódico neoyorkino citado abarcan dos planos. Por una parte, señala que la planificación de un bombardeo a instalaciones nucleares iraníes está en manos de un grupo especial dependiente del Comando conjunto que ha identificado los blancos a atacar y que podría poner en marcha el operativo a las 24 horas de recibir la orden del presidente Bush. Por otro lado, está señalizando objetivos en Irán desde los cuales presuntamente se suministra ayuda a la insurgencia iraquí. La aplicación del plan en su conjunto llevaría al derrocamiento del régimen iraní, en forma similar a lo que se hizo con Irak cuatro años atrás.

El domingo se reunió en Jerusalén el subsecretario del Tesoro para el terrorismo e informaciones financieras, Stuart Levey, con el primer ministro Ehud Olmert para considerar la intensificación de las sanciones contra Irán, además de las ya votadas por el Consejo de Seguridad. Con ese fin se reunió también con la canciller Tzipi Livni, con el jefe del Mossad (servicios secretos) Meir Dagan, con los responsables del Banco de Israel, del Consejo de Seguridad Nacional y de la Comisión de Energía Atómica para discutir propuestas tales como un boicot a bancos y empresas extranjeras implicadas en el programa nuclear iraní, la prohibición de vuelos de salida y de llegada a Irán, el bloqueo a los intercambios de deportistas y de estudiantes, así como la prohibición de venta de materiales para la industria petrolífera iraní. O sea: un aislamiento total.

 

El bombardeo israelí a la central nuclear de Osirak

En esta línea agresiva a ultranza se inscriben otros dos hechos. Según el diario londinense The Daily Telegraph, que menciona como fuente a responsables de la seguridad israelí, Israel solicitó autorización a Estados Unidos para sobrevolar territorio iraquí en caso de ataque a centrales nucleares iraníes. Adviértase que pidió permiso a EEUU, no al sedicente gobierno iraquí, que de hecho no existe y no decide nada.

Esto se sitúa en el marco de un ataque de ambos países a instalaciones nucleares iraníes, tema que viene analizando la prensa de esas naciones y de los países árabes más allá de los desmentidos oficiales en lenguaje de circunstancias. (Aunque no está de más recordar que el vocero de la secretaría de Defensa, Bryan Whitman, reconoció que «el Pentágono mantiene planes de contingencia para potenciales conflictos en todo el mundo y todos son sometidos a revisiones regulares y en curso»). Respecto a lo anterior se recuerda que en junio de 1981 la aviación israelí destruyó la central nuclear iraquí de Osirak, próxima a Bagdad, alegando que allí se intentaba fabricar la bomba atómica. Hay por tanto peligrosos antecedentes.

No es de extrañar que se hayan levantado voces de alarma por este rumbo hacia una nueva guerra en la región.

 

Voces de alarma

A instancias del Grupo de los 6 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania) dicho Consejo decretó sanciones contra Irán instándolo a detener su programa de enriquecimiento de uranio, a lo cual el gobierno de Mahmud Ahmadinejad se niega de plano, sosteniendo su derecho al acceso de la energía nuclear con fines pacíficos. Ahora se están estudiando nuevas sanciones aún más draconianas, y aparece la opción del ataque militar, por incumplimiento de la resolución 1737 del Consejo de Seguridad. El presidente ruso Vladimir Putin y su canciller Sergei Lavrov expresaron su alarma ante este curso. «Los pronósticos y predicciones sobre una ofensiva contra Irán se han hecho más comunes y esto provoca preocupación. ¿De qué tipo de ofensivas estamos hablando, sin contar con las sanciones del Consejo de Seguridad? Rusia hará cuanto sea posible para arribar a una solución negociada», dijo Lavrov.

El presidente iraní se reunió con el rey Abdalá de Arabia Saudita para intentar pacificar la región y contener los conflictos entre sunnitas y chiítas. Expertos del Centro de Investigaciones Oxford, de Gran Bretaña, llaman a la calma y sostienen que un ataque a Irán llevaría a acelerar la puesta a punto de sus programas nucleares. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje