
En Estados Unidos la revista The New Yorker publicó un reportaje del Premio Pulitzer Seymour Hersh en el que éste reveló que el Pentágono cuenta con un plan para bombardear blancos específicos en Irán en un plazo de 24 horas, una vez que el presidente George W. Bush emita la orden.
El ataque sería ejecutado por un grupo de planificación especial que fue creado dentro de la oficina de jefes del Estado Mayor Conjunto del Departamento de Defensa, según un ex funcionario de Inteligencia de Estados Unidos no identificado.
Esta versión se agrega a las de tres medios británicos BBC, The Times y The Daily Telegraph que han dado a conocer declaraciones de fuentes estadounidenses e israelíes no identificadas por nombre y cargo, según las cuales ya existen planes para una ofensiva militar.
Hersh, conocido por su acceso a fuentes del más alto nivel, reportó que el grupo de planificación se centró al principio en destruir recintos nucleares iraníes y cambiar el gobierno, pero últimamente buscó blancos relacionados con la entrega de ayuda a opositores en Irak.
La destrucción de instalaciones sería asegurada con el bombardeo de unos 1.500 objetivos, de acuerdo con información del semanario Time.
Washington ha negado tener la intención de atacar Irán, pero además de los informes de prensa el Pentágono confirmó que el portaaviones USS John C. Stennis y un conjunto de naves de guerra ingresaron el lunes 19 a la región del Golfo Pérsico.
La Armada estadounidense fortaleció de esa manera su presencia en la zona con 6.500 marinos y equipos capaces de lanzar misiles guiados por radar.
En el área se encuentra desde el 30 de octubre el portaaviones USS Eisenhower, que también dispone de un equipo de apoyo ofensivo.
Según la agencia alemana Dpa, Estados Unidos ha estacionado también botes buscaminas en caso de que Irán bloquee con explosivos las rutas de barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz.
El vocero del Pentágono, Bryan Whitman, reiteró que “Estados Unidos no planea ir a la guerra con Irán”.
A las versiones periodísticas se suma una afirmación de Patrick Lang, ex colaborador del servicio secreto de la Armada, quien dijo recientemente en un foro de Internet que la designación del almirante William Fallon como nuevo jefe del comando central revela que Washington tiene en mente algo más que una guerra de infantería.
Las movilizaciones navales ocurrieron a medida que culminaba el plazo de 60 días establecido el 23 de diciembre por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que Irán detenga su programa nuclear o encare nuevas sanciones, que se agregarían a las de tipo no militar aprobadas hace dos meses.
El portal de Internet globalsecurity.org, especializado en cuestiones de seguridad internacional, puso en funcionamiento una categoría llamada “Objetivo Irán: La cuenta regresiva”, en el cual se asegura que si la diplomacia no arroja resultados concretos en los próximos meses, el ataque podría ser en setiembre, coincidiendo con el inicio de la campaña para las elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Pese a la creciente ola de informaciones sobre una acción militar, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, dijo que la República Islámica no alberga ningún tipo de odio contra Estados Unidos, al recibir a un grupo de cristianos estadounidenses.
Poco después, el mandatario insistió en que Irán no renunciará a su programa nuclear y comparó el hecho de que los técnicos iraníes hayan desarrollado su propia tecnología atómica con un tren sin frenos y sin reversa.
Más tarde, en declaraciones a la cadena Fox, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, respondió que lo que Irán “necesita no es una reversa, sino un botón que lo detenga” y aseguró que el pueblo iraní “no quiere sufrir aislamiento” y “quiere ser como otros, capaz de tener mayor pluralismo político”. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



