Con la elección de su nueva líder, la renovadora Beatriz Paredes, el histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI) intenta virar a la izquierda y recuperar la credibilidad tras perder en 2000 por primera vez en 71 años una elección presidencial y caer al tercer puesto en los comicios de 2006.
Paredes, una mujer de 53 años conocida por vestir coloridas ropas mexicanas, arrasó en la elección interna del PRI del domingo con 68,5% de los votos de unos 17.000 consejeros nacionales, mientras que su principal rival, el ex líder del Senado Enrique Jackson, se quedó con 30,3%.
“Ofrecemos una relación de diálogo con todas las fuerzas políticas del país, con el gobierno federal, con los gobiernos estatales. Vamos a ser una oposición firme, creativa y constructiva”, declaró Paredes el domingo.
Con amplia experiencia legislativa, Paredes ha sido líder del Congreso en dos ocasiones, la última de ellas en el mismo periodo (2000-2003) en el que el presidente Felipe Calderón era líder del conservador Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados.
Esto podría favorecer la búsqueda de acuerdos en el dividido Legislativo, donde el PRI, pese a ser la tercera fuerza, se convierte en un actor clave, dada polarización entre el conservador PAN, la primera fuerza, y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), la segunda.
Pero Paredes debe enfrentar un primer desafío: unir a un partido al que las pugnas entre grupos de poder lo dejaron en un lejano tercer lugar en la elección presidencial del 2 de julio de 2006 y ante un electorado que aún recuerda los tiempos del autoritarismo, la corrupción y el fraude.
Cercana a la línea social de Luis Donaldo Colosio, el candidato presidencial del PRI asesinado en marzo de 1994, Paredes, que fue embajadora en Cuba, pertenece al ala izquierda del PRI que busca recuperar los ideales revolucionarios y desmarcar al partido de la corriente neoliberal dominante.
“Paredes tiene presencia y reconocimiento, pero ahora tiene enfrente el reto de construir un partido creíble y responsable (…). Mientras no haya claridad en la propuesta, hacer del PRI un organismo de centro-izquierda no parece tener otro propósito que evitar el radicalismo del PRD”, escribió el analista Rogelio Hernández en diario El Universal.
En contraste, el diario La Jornada, cuya línea editorial es cercana al PRD, lanzó agudas críticas a la próxima líder del PRI al señalar que, al igual que Jackson, estableció alianzas con el ala neoliberal del PRI y recibió el apoyo de polémicos gobernadores y líderes sindicales.
“Con esos antecedentes, parece sumamente difícil que la nueva dirigencia (…) vaya a ser capaz de detener y remontar la caída libre que sufre el priísimo desde hace siete años”, escribió La Jornada en su editorial de ayer.
Para diferenciarse de su desprestigiado antecesor, Roberto Madrazo, quien perdió la elección presidencial de 2006 por 4,5 millones de votos, la líder electa del PRI asegura que de ninguna forma utilizará su cargo como plataforma para la candidatura presidencial en 2012.
En plano electoral, Paredes, que asumirá el liderazgo del PRI el 4 de marzo, tiene ante sí procesos electorales en 14 estados, y recuperar los gobiernos de Yucatán y Baja California, ambos gobernados por el oficialista PAN, son las metas principales. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21