Una ONG española presentó ayer en un tribunal de Sevilla (Andalucía, sur) una demanda por “crímenes de guerra” contra el ex secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld por haber “decidido la guerra en Irak”, dijo su portavoz a la AFP.
La presentación de la demanda coincide con la celebración en Sevilla de una reunión informal de los ministros de Defensa de la Otan, incluido Robert Gates, quien sustituyó a Rumsfeld en diciembre.
Ayer en Bagdad treinta personas murieron y más de cincuenta quedaron heridas en dos atentados con coche bomba en una localidad al sur de la capital, mientras que un ataque armado en el norte provocó otros cinco muertos.
Por otra parte, los cuerpos de veintisiete personas no identificadas y muertas a balazos fueron descubiertos ayer. Diecisiete fueron encontrados a 50 km al sur de Bagdad, y otros diez en Mosul, a 370 km al norte de la capital.
Por otra parte, el Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo que no logró establecer un vínculo entre los cinco helicópteros caídos en las últimas tres semanas en Irak.
“Claramente, cada vez que tenemos una aeronave perdida, le echamos una mirada, y dada la proximidad de estos acontecimientos, tenemos gente que los analiza no sólo como hechos individuales sino colectivos, para saber si hay o no una correlación”, explicó el portavoz Bryan Whitman a periodistas.
Cuando le preguntaron si la frecuencia de las caídas obedece a un mejor armamento de los insurgentes, Whitman dijo: “No pienso que pueda llegar a una conclusión como ésa en este momento”.
El miércoles, los militares estadounidenses dijeron que siete tripulantes y pasajeros murieron cuando un helicóptero de la Infantería de Marina se estrelló en la provincia de Al Anbar, un bastión de la insurgencia sunita al oeste de Bagdad.
El Pentágono investiga las causas del accidente. Whitman dijo que no se indicó si el incidente fue “mecánico, humano u hostil”.
La caída eleva a cinco la cifra de helicópteros estadounidenses que cayeron en Irak en menos de tres semanas.
También en Washington, Anthony Cordesman, un experto del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS por su sigla en inglés), dijo que la serie de pérdidas no parece revelar un patrón, pero es una advertencia sobre lo que los militares estadounidenses podrían enfrentar en los próximos meses.
“Puede ser que los insurgentes hayan encontrado una forma de atacar a Estados Unidos en un momento en que luchan una batalla política y de principios contra ese país”, dice Cordesman en un comunicado.
Siempre, según su punto de vista, se debe colocar el asunto en perspectiva. Una estimación del Instituto Brookings calculó que se perdieron menos de 60 helicópteros desde la invasión de 2003 pese a los miles de vuelos que se hacen cada mes en Irak.
“Estas pérdidas también se pueden cotejar con la de 5.000 helicópteros perdidos en Vietnam, dos quintos de ellos en combate”, agrega el experto.
Estimó que los insurgentes no necesitan armas nuevas para derribar aeronaves de este tipo. Pueden usar “virtualmente cualquier arma automática, misiles tierra aire transportables por una persona y hasta granadas autopropulsadas”. *
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