Bush recorta la seguridad social y multiplica los gastos armamentistas y los efectivos militares

Un presupuesto para la guerra

«Irresponsable y socialmente desbalanceado»

El presupuesto total para 2008 es de 2,9 millones de millones de dólares, en aumento respecto al vigente. De ellos, 716.500 millones se destinan a la guerra, derecho viejo. Vienen desagregados en distintos rubros, pero todos concurren al mismo fin: fondos que van directamente al Pentágono y a la industria armamentista (481.400 millones); recursos para la lucha contra el terrorismo, pero la parte del león se la llevan las operaciones de guerra (141.700 millones de dólares en total); más costos adicionales para la guerra en Irak y Afganistán (93.400 millones), que se suman a los destinados por el presupuesto actual. Los recursos para entrenar y equipar a las fuerzas de seguridad irakíes y afganas son ínfimos.

Bush reclama 65 mil nuevos soldados para el ejército y otros 27 mil infantes de marina, con lo que se llegará a 750 mil efectivos. Se incrementa el presupuesto de las 4 armas, el de la infantería de marina en 25%.

Estas son las cifras oficiales contenidas en el mensaje al Congreso. Pero Joseph Stiglitz, que fue premio Nobel de Economía y economista-jefe del Banco Mundial, junto con Linda Bilmes, que enseña finanzas públicas en Harvard, calculan que Bush ya gastó 2,2 millones de millones de dólares en la guerra de Irak y que el presupuesto real es muy superior al declarado.

Cuando en EEUU y el mundo se reclama el retiro de las tropas, este presupuesto anuncia la prolongación de la guerra y su intensificación. Es lo que declaró la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, añadiendo que van a examinar rigurosamente la solicitud de fondos para las guerras en Irak y Afganistán, sin extenderle a Bush un cheque en blanco.

Pero su primera iniciativa en el Senado de 100 integrantes, donde cuentan con una frágil mayoría de 51 (incluyendo a dos independientes), fracasó. Una moción bipartidista (del demócrata Carl Levin y el republicano John Warner) contra el envío de 21.500 soldados adicionales a Irak, requería 60 votos y obtuvo sólo 49 (47 demócratas y 2 republicanos) contra 47 (1 independiente se sumó a los republicanos).

 

Más medidas agresivas

Han aparecido nuevas evidencias acerca de la utilización de estos fondos bélicos. Se destapó con gran escándalo que al inicio mismo de la invasión a Irak (marzo 2003) desde un avión norteamericano se bombardeó un convoy británico matando al cabo Matty Hull, de 25 años. Ocurrió cerca de Basora, en el sur, donde tropas británicas de ocupación perpetraron después varias masacres. El «accidente colateral» fue ocultado cuidadosamente por el Pentágono, que se negó por años a entregar el video que certifica el crimen, calificado de «top secret» Hasta que The Sun de Londres lo publicó. En otro plano, compareció en una audiencia del Congreso el administrador civil de Irak en los primeros años, Paul Bremer, quien confesó un despilfarro de 12 mil millones de dólares. En medio del caos reinante, algunos se forraban los bolsillos.

Hay otros rubros significativos en el presupuesto. Se destinan mil millones de dólares para la construcción de muros en la frontera con México, y se incorporan 3 mil nuevos agentes a la Patrulla Fronteriza. Para la agresión a Cuba, sumado al bloqueo, se incrementan los fondos para «mejorar el alcance de Radio y TV Martí hacia Cuba, elevando la capacidad de transmisión y la producción de programas».

En el terreno de la «lucha antidrogas», se recortan los fondos a Ecuador, Bolivia y Venezuela, por razones obvias, y se extienden la vigencia y los recursos para el Plan Colombia. El canciller venezolano Nicolás Maduro declaró que se pueden guardar los 2,2 millones de dólares que le quitan a su país, recordando que «el destino final de la droga está en la sociedad de EEUU, producto de un capitalismo depredador que ha subvertido los valores, no sólo de la sociedad norteamericana sino del mundo».

EEUU entregó ocho aviones de combate a Honduras y al mismo tiempo reclama al gobierno de Nicaragua que destruya sus cohetes tierra-aire de tipo Sam-7, donados por la ex Unión Soviética al gobierno sandinista en 1980. Daniel Ortega se ha negado, y la Asamblea Nacional deberá zanjar la cuestión.

 

Las dos caras

Bush extraerá 66 mil millones de dólares durante 5 años del Medicare, el plan de salud para la tercera edad, y 12 millones de dólares del programa de sanidad Mediaid para los pobres. El líder demócrata en el Senado, Harry Reid, señaló que el proyecto de presupuesto contiene facilidades impositivas para los multimillonarios, concesiones a la industria petrolera y gasífera, y en cambio socava la atención de la salud para niños y ancianos.

Su colega Kent Conrad, demócrata de Dakota del Norte que preside el Comité Presupuestario del Senado, declaró que «el presupuesto está lleno de deuda y decepción, desconectado de la realidad y continúa llevando a EEUU en la dirección equivocada». Veremos qué hacen para desviar ese curso. *

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