Kirchner acuerda con el socialista Rivas

Néstor Kirchner recibió en su despacho al dirigente socialista Jorge Rivas, la cabeza de su partido en la provincia de Buenos Aires, y la noticia volvió a poner en crisis a la vieja agrupación de raíz marxista fundada en 1890.

El secretario general del PS, el senador nacional Rubén Giustiniani, declaró a LA REPUBLICA que se trata de un «hecho grave, que nos pone al borde de la división. Voy a convocar al Comité Ejecutivo del partido», agregó. Rivas triunfó hace poco, casi plebiscitariamente, en las elecciones internas bonaerenses y desde entonces ha discutido valorar la marcha del gobierno así como rescatar el proyecto K de configurar una fuerza de centro izquierda al tiempo que propicia que la centro derecha se reúna en una coalición.

El año pasado Kirchner hizo el primer intento por incorporar a socialistas a su gobierno. Propuso entonces que el ex diputado Héctor Polino se incorporara como secretario de Medio Ambiente. Polino consultó con la dirección de su partido, dijo que él creía que había que aceptar la propuesta pero la mayoría de los integrantes del Comité Ejecutivo dijo «No, gracias».

De ese encuentro se conoció que el PS no quiere ser ni oposición sistemática ni furgón de cola del gobierno nacional, pero dejó instalada la sospecha de que el fracaso oficial no iba a disuadir al presidente. Razones no le faltaban, conociendo Kirchner o sus operadores políticos que en la provincia de Buenos Aires el clima era favorable a un entendimiento. Es lo que acaba de ocurrir.

Semanas antes, el gobierno nombró como representante estatal ante la española Aerolíneas Argentinas al ex diputado socialista y gremialista de la Central de Trabajadores Argentinos y del sindicato del personal aeronáutico, Ariel Basteiro. La dirección del PS digirió la designación habida cuenta de que se trata de un cargo institucional. Con todo, el socialismo oficial es muy crítico por la marcha de Aerolíneas Argentinas e incluso ha reclamado sin suceso un debate parlamentario sobre la empresa.

Rivas estuvo ayer inhallable para este periodista. Pero en fuentes cercanas se comentó que en el encuentro con Kirchner, donde el dirigente estuvo acompañado por Basteiro, se habló sobre coincidencias programáticas y la posibilidad de que el socialismo bonaerense integre listas a legisladores nacionales por el Frente para la Victoria.

Se especuló con algo más serio: que un socialista fuera candidato a vicegobernador en la mayor de las provincias, junto a Daniel Scioli, el hombre elegido por Kirchner para ese distrito clave, y que está lejos de ser considerado un progresista. Es un pragmático, eso sí.

El socialismo tiene puestas todas sus energías en la provincia de Santa Fe, donde son elevadas las chances de que un hombre de sus filas, el ex intendente de Rosario y actual diputado nacional, Hermes Binner, gane la elección a gobernador. El PS encabeza una amplia coalición con la UCR, el ARI, de Elisa Carrió, partidos de izquierda pequeños como el comunista y organizaciones sociales.

Kirchner tiene como su pretendiente al ex canciller Rafael Bielsa pero no ve con malos ojos a Binner. Este se resiste a ser considerado un opositor severo. «Le votamos (al oficialismo) muchas leyes», se ataja. Se ve ganador y las relaciones no tensas de un gobernador con el gobierno nacional son un asunto clave.

Y en la Capital Federal, un sector socialista está aliado al alcalde Jorge Telerman, que pretende ser reelecto. Es detestado por el peronismo, que tiene su propio candidato, el ministro de educación Daniel Filmus, con llegada a un ala del socialismo local. Un damero. *

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