Parlamento analiza la ola de protestas
La Paz, Reuters
El presidente del Congreso Nacional, Jorge Quiroga, en el inicio del debate, aseguró que el gobierno del presidente Hugo Banzer no recurrirá al estado de sitio para neutralizar las demandas de productores de coca, docentes, campesinos y cívicos. La sesión deberá proseguir el jueves con la exposiciones de diputados y senadores de siete partidos políticos.
Sin embargo, el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Felipe «El Mallku» Quispe, que lidera la protesta social, abandonó una reunión dirigida por la Iglesia Católica, Defensor del Pueblo y Derechos Humanos donde se atendían las demandas de los grupos en conflicto.
«El Mallku en una movilidad de la red de televisión Unitel se dirigió a la sede de la confederación de campesinos. Luego estuvo en el sindicato de los periodistas y de ese sitio desapareció, probablemente se fue a El Alto», relataron testigos.
En la sede de Cáritas Boliviana ya se establecieron varios acuerdos entre el gobierno y los delegados de los campesinos, gremialistas y transportistas.
«Se archivará el proyecto de Ley de Aguas, habrá modificaciones a las leyes de tierra, medio ambiente y forestal», informó el obispo de El Alto, monseñor Jesús Juárez, uno de los mediadores del diálogo.
«El gobierno reiteró esta noche (miércoles) que respetará su compromiso. No habrá estado de sitio», agregó. Pero en el local había nerviosismo porque circulaban versiones sobre movilización de militares y aprestos para ejecutar una medida de excepción para restablecer el orden legal y el desbloqueo de carreteras.
Banzer siguió desde el palacio de gobierno el desarrollo del debate parlamentario y las negociaciones de sus ministros con los campesinos y otros grupos sindicales.
El análisis del pedido de los maestros que exigen un aumento salarial del 50 por ciento y el de los cocaleros de un «cato» (1.600 metros cuadrados) por familia fueron postergados para el jueves.
Los maestros urbanos y rurales mantienen su rechazo a la propuesta oficial del bono de 1.500 bolivianos (alrededor de 250 dólares) y el ministro de Educación, Tito Hoz de Vila, dijo que las escuelas que no reanuden clases el jueves quedarán automáticamente clausuradas.
Mientras, los maestros que vuelvan a clases no sólo seguirán en sus cargos, sino que cobrarán el bono una vez que cumplan los 200 días del calendario escolar y aprueben cursos de actualización.
Compartí tu opinión con toda la comunidad