Corresponsal en Argentina

Camioneros levantaron el paro

Por Isidoro Gilbert

Bajo la amenaza del desabastecimiento fue levantado el paro de los camioneros, que comenzó el domingo último por tiempo indeterminado.

El gobierno otorgó a los huelguistas el precio del gasoil a 0,45 centavos de dólar para los transportistas pequeños.El precio comercial actual es de 0,55 centavos. El precio será otorgado por las empresas petroleras a los pequeños propietarios y no incidirá en la recaudación de impuestos. «Es un paliativo para seguir avanzando», declaró uno de los negociadores de los huelguistas.

Ayer la situación se tornaba crítica. No había entrado ninguna cabeza de ganado al mercado central de hacienda y hubo anomalías en el mercado central que abastece a la gran ciudad. Los camiones que llegaron a ese lugar disminuyeron a sólo la mitad de la media normal de arribo a ese centro de distribución. Los que logran llegar, denunciaron represalias de los piquetes.

El gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, decía que «estamos al borde del desabastecimiento» y con su verba dirigida a desbrozar su camino a la casa de gobierno nacional reclamó que «la crisis la paguen las petroleras» ofreciendo un gasoil barato, ya que «han ganado fortunas». Se ganó un poroto.

El gobierno había emitido un decreto garantizando la seguridad del transporte de mercaderías y de personas y las fuerzas de seguridad despejaron caminos bloqueados, como viene ocurriendo crecientemente, por los piquetes de los camioneros. Este paso no requería la autorización de los jueces para despejar rutas.

El paro, impulsado por el sector menos pudiente, en general pequeños propietarios o empresas familiares, ganó el respaldo del sindicato de camioneros de Hugo Moyano, que prepara para el 11 proximo una huelga nacional de protesta del sector de la CGT que él lidera. Moyano había amenazado con un «paro por tiempo indeterminado si se reprimía a los compañeros».

Esta participación y la posibilidad de un paro por tiempo indeterminado de los productores agropecuarios se añadió a otras angustias del gobierno de Fernando de la Rúa que atraviesa por su peor momento de popularidad, según la encuesta de Graciela Römer y Asociados.

De hecho, la Capital Federal apareció antes de la negociación, como la más afectada por el paro camionero, porque el movimiento estaba fuerte en las rutas que desembocan en la gran urbe. La falta de combustible ya se notaba en las provincias del interior.

Por momentos hubo voces de intransigencia en el seno del gabinete nacional, por otro, palabras enderezadas a encontrar una solución. La cuestión central pasó por el costo del gasoil, que ha trepado obscenamente lo que castiga a los transportistas y también a los productores agropecuarios.

Como no surgen aún avances sobre menores tarifas de los peajes, otra de las cargas pesadas que hacen poco rentable el trabajo de estos sectores, el paro se levantó por dos meses.

El lock-out dominó lo discutido por el gabinete nacional en su sesión de tablas de los martes. Como a la vez se produce un nuevo pico de violencia delictiva, se miró con gran preocupación la intervención de las fuerzas de seguridad en el conflicto ya que en su cometido normal, exhiben o falta de entrenamiento o, como en el caso de la bonaerense, órdenes de usar a troche y moche armas de fuego, que dejan víctimas inocentes e hipótesis sobre si se trata de un método con que el gobernador Ruckauf quiere mostrarse como líder del peronismo.

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