Las frases

Washington, ANSA

No hubo frases históricas ni decisivas, pero los dos candidatos a la presidencia norteamericana, George Bush y Al Gore, llegaron al debate del martes con un rico arsenal de frases, preparadas con cuidado, para ganar puntos frente al electorado.

A continuación una breve muestra de lo escuchado:

 

«Las reducciones fiscales de Bush apuntan a ayudar sobre todo al uno por ciento más rico de la población», una frase que Gore repitió al menos una decena de veces con placer.

 

* «Gore está convencido de que el dinero del excedente es del gobierno. Yo quiero restituirlo a los contribuyentes. Su plan prevé un gobierno más grande, más burocrático, más poder en Washington». Bush no perdió ocasión para asociar a su rival con la idea del gobierno omnipresente y omnipotente.

 

«Jamás puse en duda la experiencia del gobernador Bush sino que he planteado dudas sobre sus propuestas». Gore buscó durante todo el debate evitar los ataques directos a su rival para no parecer demasiado agresivo.

 

* «Gore no tiene ninguna credibilidad para proponer la reforma de los financiamientos electorales. Pidió fondos en un templo budista y fue utilizada también la habitación de Lincoln». Bush no le devolvió el favor.

 

«Has atacado mi carácter y mi credibilidad pero me niego a responderte. Tenemos que resolver los problemas del país, no atacarnos entre nosotros». Mordiéndose la lengua, Gore logró no dejarse arrastrar a la pelea.

 

* «Venimos de lugares distintos. Yo vengo de Texas. Quiero llevar a Washington un espíritu nuevo, un modo distinto de hacer política. Gore tuvo su ocasión. Estuvo en la Casa Blanca durante ocho años». Bush, hijo de un presidente, trató de presentarse como alguien ajeno a los juegos del poder de la capital.

 

«Hoy escucharán muchas cifras falsas. Gore es el hombre de los grandes números. Comienzo a pensar que además de inventar Internet inventó también la calculadora». De lejos fue esta la mejor frase de Bush de la velada, un poco previsible pero sin dudas muy eficaz.

 

* «Bush quiere extraer petróleo de Alaska, provocando grandes daños ecológicos», atacó Gore.

 

«La administración Clinton-Gore no tiene un plan petrolífero –replicó Bush–. Importamos un millón de barriles de Saddam Hussein. Ese millón sería mejor que viniera de nuestro país, de nuestro hemisferio».

 

* «Cada niño, nacido o aún no nacido, debería estar protegido por la ley y ser recibido en la vida. Pero antes de llegar tenemos que cambiar muchos modos de pensar».

Bush, antiaborto, puede influir como presidente en la legislación con el nombramiento de los jueces de la Corte Suprema.

 

«Bush piensa que el gobierno puede decidir por las mujeres, respondió Gore. Pienso que el derecho de la mujer a elegir debe estar protegido y debe ser defendido».

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