Miles despidieron al ecuatoriano muerto en atentado de ETA

Los restos de Diego Armando Estacio (19 años), uno de los dos ecuatorianos que murieron en el atentado del grupo separatista vasco ETA en el aeropuerto de Madrid-Barajas, fueron sepultados ayer en la ciudad costera de Machala (suroeste) tras un multitudinario acto religioso.

Los restos de Estacio fueron inhumados en su natal Machala, conocida como la capital bananera del mundo, luego de ser repatriados el domingo en un Boeing 707 de la Fuerza Aérea Española que aterrizó en el puerto de Guayaquil, desde donde fueron llevados por tierra hasta su lugar de origen, cercano a la frontera con Perú.

El cuerpo del ecuatoriano fue rescatado el pasado viernes en el interior de su coche que estaba en el estacionamiento de la terminal T4 del aeródromo madrileño, destruido por un auto-bomba que estalló el 30 de diciembre.

Su cuerpo fue transportado en un avión militar acompañado de autoridades españolas.

Además de una treintena de familiares ­varios de ellos residentes en Italia­, un equipo de psicólogos y la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, arribaron para participar en el sepelio.

«La barbarie terrorista ha acabado con dos jóvenes ecuatorianos que vivían y trabajaban en España», dijo Rumí en declaraciones divulgadas por la secretaría de Comunicación de Ecuador, y añadió que no hay ninguna justificación para la violencia terrorista, por lo que su país va a seguir luchando por la paz.

En Machala, la secretaria española al expresar las condolencias a la familia de Estacio manifestó que «Ecuador ha perdido a dos ciudadanos, pero España también ha perdido a dos ciudadanos».

«Trabajaban en España, colaboraban al crecimiento económico de España, estaban perfectamente integrados a la sociedad. Por eso quiero una vez más decir que el pueblo ecuatoriano y el español tan unidos, que tantas relaciones tenemos, hoy también estamos unidos en el dolor», enfatizó.

Los restos de Estacio fueron sepultados en Machala respetando la voluntad de sus padres, quienes permanecerán unos días en esa localidad bananera antes de regresar a España.

El sábado también fue enterrado el cadáver del Carlos Alonso Palate (34 años), otro ecuatoriano que murió en el mismo atentado, en la comunidad indígena de Picaihua, en la provincia andina de Tungurahua (sur).

El féretro de Palate fue el primero en ser localizado el último miércoles entre las toneladas de escombros del aparcamiento destruido. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje