Nada salvará a Pinochet de declarar ante la Justicia
Por Víctor Vaccaro
Así lo remarcó a LA REPUBLICA la abogada Carmen Hertz, viuda del periodista Carlos Berger, uno de los desaparecidos por la acción del «comando» enviado por Pinochet al norte de Chile luego del golpe de setiembre del 73 para revisar algunas penas «benignas» aplicadas por algunos consejos de guerra.
La principal querellante en esta causa cree que el desaforado senador vitalicio terminará declarando ante el juez Juan Guzmán y si se niega a realizarse los exámenes mentales que ordena la ley o rehúsa someterse a interrogatorio «incurrirá en desacato» y podrá ser juzgado en rebeldía, «tomándose como declaración indagatoria su respuesta al exhorto con más de setenta preguntas que le envió el juez Guzmán cuando estaba preso en Londres y que Pinochet no contestó alegando que estaba a disposición de tribunales que él no reconocía».
–¿Qué opina de las versiones de la defensa que atribuyen al gobierno la intención de liberar a Pinochet del proceso por razones de salud y edad?
–El objetivo de los abogados querellantes es no sólo obtener el desafuero ya confirmado por los máximos tribunales del país, sino someter a proceso a Pinochet por la responsabilidad penal que le cabe en el operativo de exterminio llevado a cabo por la «caravana de la muerte». Siempre hemos estado conscientes que este es un propósito difícil.
Nos hemos enfrentado a numerosas operaciones políticas y de «inteligencia» para tratar de impedir o limitar el camino de la Justicia respecto a los crímenes que se cometieron en Chile.
Nosotros esperamos que por el bien de la democracia, a los tribunales de Justicia se les deje actuar en forma independiente, porque este país necesita en forma perentoria que ese poder pueda ejercer sus atribuciones con coraje.
Cuando se señala por el propio Presidente de la República que las instituciones están funcionando, eso significa que los Tribunales tienen independencia para esclarecer estos crímenes contra la humanidad. Sería muy peligroso para la sociedad chilena que por arreglos políticos que no corresponden se imponga la impunidad.
–¿Cuál es su juicio ante la apelación que debe resolver la Quinta Sala?
–Pensamos que la declaración indagatoria que Pinochet debía prestar el 9 de octubre no debió suspenderse, pues el acusado está a disposición del tribunal desde el 8 de agosto, cuando se confirmó su desafuero.
La primera diligencia es que declare el inculpado, incluso para determinar si son necesarios exámenes mentales.
Eso es más lógico, haberlo interrogado previamente, porque el magistrado habría tenido una percepción de cuál es el estado mental de Pinochet. La decisión de suspender fue contraria a nuestras pretensiones y en esa parte el juez acogió la tesis de la defensa, aunque concordó con nosotros en que los únicos exámenes que corresponde realizarle son los relativos a su salud mental.
La defensa tenía derecho a apelar y Guzmán no tenía más que concederla, lo que deja los exámenes suspendidos, pese a que son un mero incidente en el proceso en el que la operación comunicacional del pinochetismo ha pretendido centrar el asunto.
–¿Cree que han existido presiones sobre el magistrado?
–Prefiero no hacer interpretaciones. Lo que no me parece es que existan opiniones de políticos, de altos funcionarios de gobierno e incluso de la Iglesia Católica de Santiago, sobre lo que debe ser o no debe ser el proceso de Pinochet.
El arzobispo monseñor Errázuriz ha señalado reiteradamente «que el desafuero es un túnel tenebroso para el país y que si él hubiera sido juez no lo hubiera concedido». Esas sí son presiones indebidas a la administración independiente de la Justicia a través de los medios de prensa.
Los abogados querellantes pretendemos que se deje a los Tribunales funcionar tranquilos, tal como lo ha señalado reiteradamente el presidente Lagos.
–¿Qué harán si la Corte acoge la apelación de la defensa?
–Veremos todos los recursos que podamos interponer, pero no nos parece vaya a acogerse.
Aquí hay una campaña comunicacional que instala conceptos completamente falsos y distorsionados, como, por ejemplo, pretender que el debido proceso tiene que ver con el estado de salud física de los criminales. Jamás ha tenido que ver con eso, en ningún país del mundo. Eso es un sofisma.
Los Tribunales no funcionan con las mentiras y las intervenciones que se hacen a través de la prensa, sino con la letra de la Ley, y ésta es clarísima respecto a que se deben hacer los exámenes mentales.
Eso no tiene que ver con el debido proceso, el cual exige que el tribunal se haya creado por ley antes que se cometieran los crímenes, que sean independientes, que funcione el Estado de Derecho, que la persona tenga derecho a defensa –y nadie puede pretender que Pinochet no la ha tenido–, que se presuma la inocencia del inculpado y que haya que probar su participación, respetando su derecho a apelar. Esos son los principios que configuran el debido proceso.
–¿Tampoco están por que se le declare enfermo mental?
–No es lo que nosotros queramos.
Reclamamos que se aplique la ley. Si Pinochet es enfermo mental según lo establezca el Instituto Médico Legal, sigue adelante la investigación criminal y a él se le sobresee como establece el Código.
Pero no estamos dispuestos a aceptar que se pretenda que porque Pinochet tiene diabetes o un problema cardíaco o 84 años no tiene capacidad para comparecer en un proceso penal. Esa es una falacia en cualquier parte del mundo.
–¿Confía en que Pinochet será juzgado en Chile?
–Yo espero que por el bien de este país Pinochet sea juzgado.
Porque en la medida en que sigamos instalando mentiras en el seno de la sociedad no vamos a avanzar hacia la plena democracia.
Aquí estamos hablando de crímenes y de justicia, lo que nos trasciende a todos.
No tiene que ver ni con el perdón ni tampoco con la venganza.
–¿Le parece que el juicio a Pinochet está afectando la economía del país?
–En absoluto. Es una vergüenza que los representantes de los empresarios sean agentes pinochetistas y se pretenda usar esto otra vez para manipular a los jueces. La reactivación de la economía tiene que ver exclusivamente con temas económicos. Primera vez que escucho que en este mundo globalizado los empresarios van a dejar de hacer negocios porque Pinochet está siendo juzgado.
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