Llueven balas en Gaza

Gaza, Cisjordania, AFP

Los enfrentamientos, que se parecen cada vez más a una carnicería, dejaron 15 víctimas este lunes, de las cuales siete son árabes israelíes, siete palestinos y un judío abatido a quemarropa cerca de un pueblo palestino de Cisjordania.

El balance desde que se registraron enfrentamientos, hace cinco días, es de 51 muertos, de los cuales 41 son palestinos, 8 son árabes israelíes, un judío israelí y un druso israelí.

En El Bireh (Cisjordania) murió un policía palestino de 23 años de edad con un tiro en la nuca ayer lunes durante un intercambio de disparos con soldados israelíes, indicaron fuentes hospitalarias. Este tiroteo dejó además 19 heridos entre los palestinos.

Hasta ahora, ni los llamados a la razón del papa, Juan Pablo II, y del secretario general de la ONU, Kofi Annan, ni los esfuerzos del presidente estadounidense, Bill Clinton, que habló por teléfono con el primer ministro israelí Ehud Barak y el dirigente palestino Yasser Arafat, no dejaron entrever un rápido final a los enfrentamientos.

Arafat recibió el lunes el respaldo de varios países árabes, luego de que Egipto y Siria hayan llamado a una cumbre árabe urgente, un llamado al cual el Líbano y Jordania repondieron favorablemente.

Barak, que efectuó una breve visita en la franja de Gaza y Cisjordania, reiteró que estaba listo para retomar las negociaciones de paz con los palestinos, pero les advirtió que no tendrían ninguna concesión de su parte recurriendo a la violencia.

Por su parte, en Ammán, el rey Abdalá II de Jordania le pidió al primer ministro israelí, Ehud Barak, que «desplegue todos sus esfuerzos para poner fin a la tensión en los territorios palestinos», según informó la agencia de prensa oficial Petra.

Israel acusa a los palestinos de haber «organizado» esta escalada de violencia con fines políticos.

«Estamos actualmente en un momento muy delicado del proceso de paz. Los que piensan que la violencia es una herramienta eficaz en las negociaciones están equivocados», afirmó el gobierno israelí en un comunicado.

El jefe adjunto del estado mayor de las fuerzas armadas israelíes, el general Mashe Yaalon, aseguró que la Autoridad Palestina tenía «los medios para hacer cesar la violencia», pero rehusaba hacerlo.

El ataque de dos edificios en Gaza por helicópteros equipados con misiles dejó varias decenas de heridos, según testigos, a pesar de que los edificios estaban vacíos.

El general Yaalon justificó esta información asegurando que los dos edificios eran utilizados por policías palestinos y miembros de Tanzim (el ala dura del Fatah, principal componente de la OLP) para disparar sobre la colonia judía de Netzarim (al norte de la franja de Gaza) y los militares israelíes que la custodian.

Pero en Gaza, fuentes palestinas aseguraron que se trataba de edificios de vivienda cuyos residentes habían sido evacuados por la policía el sábado porque estaban muy expuestos.

Los choques continuaron en Netzarim, luego de que palestinos atacasen esta colonia lanzando piedras y mientras que los soldados abrieron fuego matando a un manifestante.

Un miembro de la fuerza de seguridad palestina murió en el tiroteo que le siguió.

Los palestinos se llevaron una victoria simbólica cuando adolescentes lograron quitar la bandera israelí, una escena que la televisión palestina difundió en varias ocasiones.

Siempre tan grave para el gobierno de Barak, nuevos combates se desarrollaron ayer lunes, por segundo día consecutivo, en Galilea (al norte de Israel), entre policías y miembros de la minoría árabe israelí, que realizaban una huelga de solidaridad con los palestinos.

Cinco árabes israelíes cayeron por balas de la Policía, mientras que otros dos, heridos durante los enfrentamientos del domingo que dejaron un muerto en la zona, murieron por sus heridas.

Los ciudadanos árabes de Israel, que son un millón sobre una población total de 6,3 millones, son los descendientes de los palestinos expulsados de sus tierras o que partieron en 1948 luego de la proclamación del Estado de Israel.

Su creciente militancia representa, a los ojos de varios israelíes, un riesgo de ver abrirse una especie de frente interno en los enfrentamientos contra los palestinos.

Los enfrentamientos llegaron hasta la ciudad de Jericó, en Cisjordania, en donde hasta ahora no hubo enfrentamientos y en donde murió un miembro de los servicios de seguridad palestinos.

El israelí que murió ayer lunes se habría dirigido al pueblo palestino de Bidia para reparar su vehículo, algo acostumbrado entre los israelíes, a raíz de la diferencia de precio entre Israel y los territorios.

En Beirut, una organización clandestina reivindicó la muerte de un joven israelí en Cisjordania, y afirmó que este asesinato era para vengar la muerte de un niño palestino asesinado el sábado por el ejército israelí, según un comunicado recibido en la oficina de la AFP en esta ciudad.

Un israelí de 24 años de edad, inmigrante de la Unión Soviética, originario de una ciudad portuaria de Israel, fue asesinado con disparos a la entrada de la localidad palestina de Bidia, en el norte de Cisjordania, informaron fuentes policiales.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje