El comunismo francés en el banquillo
París, ANSA
Un viejo caso de oscuras financiaciones ilícitas al Partido Comunista Francés (PCF) terminó implicando al secretario de esa formación política, Robert Hue, quien ayer se presentó ante un Tribunal parisino para declarar sobre el tema.
«Estoy tranquilo», aseguró el barbudo y corpulento Hue, quien rechazó con firmeza todas las acusaciones. Los abogados del líder comunista aseguraron que su cliente es inocente y que terminó en la mira de la justicia a raíz de una serie de «malentendidos».
Los problemas con la justicia de Hue, de 53 años y al frente del PCF desde 1994, se deben al presunto apoyo financiero de su partido al poderoso grupo Compagnie Generale des Eaux.
La empresa –una de las más famosas e influyentes de Francia– pasó a llamarse Vivendi a partir de 1998 y, según las acusaciones de los fiscales parisinos, habría destinado unos 30 millones de dólares al PCF entre 1990 y 1994.
El grupo no habría llevado a cabo las operaciones en primera persona, sino por medio de otra sociedad (llamada Gifco), que a cambio del dinero obtuvo la adjudicación de importantes licitaciones públicas organizadas por algunos municipios y administraciones locales controladas por los «rojos». «No hubo ningún enriquecimiento, ni tampoco hay rastros de maletas con dinero que pasaron de una mano a otra… no se pagaron porcentajes, no hay ningún rastro de corrupción», aseveró con firmeza el abogado de Hue, Jean Paul Teissonniere, quien se presentó junto al líder comunista ante el Tribunal de París, acompañado por otros 19 coimputados del juicio.
En efecto no hay ninguna prueba evidente contra el PCF, ya que incluso los fiscales sostienen que las financiaciones ocultas eran indirectas, por ejemplo por medio de la compra de espacios publicitarios a precios inflados en el diario del partido, L’Humanité, o con el alquiler de algunos «stands» en las tradicionales fiestas de los «camarades» franceses.
En la investigación, que se arrastra desde el 1994, también había quedado implicado George Marchais, el histórico líder comunista entre 1972 y 1994 y fallecido hace tres años. Desde el cuartel general del PCF hoy se volvió a confirmar que «el partido se financia con el dinero de los inscriptos».
Más allá de estas descontadas defensas, el juicio contra Hue no podía caer en un momento peor para el PCF, dada la oleada de investigaciones por corrupción que se están realizando desde hace un tiempo a todo el país.
Compartí tu opinión con toda la comunidad