Crucial debate ante millones
Washington, Reuters
La encuesta más reciente mostró que el vicepresidente Gore mantenía una ventaja de cuatro puntos porcentuales sobre su rival republicano.
El debate, que se efectuará en la ciudad de Boston, ha tomado una importancia extraordinaria debido a que la campaña se ha convertido en la carrera más cerrada en Estados Unidos desde las elecciones de 1960 entre John F. Kennedy y Richard Nixon.
El debate de 90 minutos, que se realizará exactamente cinco semanas antes de las elecciones del 7 de noviembre, será en la biblioteca Kennedy de la Universidad de Massachusetts y se espera que sea visto por televisión por unos 80 millones de electores. La encuesta diaria efectuada por Reuters/MSNBC mostró que Gore aventaja al gobernador del estado de Texas, hijo del ex presidente estadounidense George Bush, por 45 a 41 por ciento. Ambos candidatos se hallaban hasta el sábado en un empate virtual, y la pequeña ventaja lograda ahora por Gore se mantiene aún cerca del margen de error de tres por ciento.
Gore viajó a la ciudad de Sarasota, en el estado de la Florida, para finalizar sus preparativos hacia el debate, mientras Bush cumplió durante el fin de semana una intensa preparación en su rancho de Texas y posteriormente continuará su campaña en el estado de Virginia Occidental.
Debido a que tiene más experiencia en los debates, Gore tendrá ante sí mayores expectativas en el encuentro de Boston, el primero de tres previstos para las dos semanas próximas.
Sin embargo, analistas políticos opinan que Gore debe estar vigilante ante su tendencia a mostrarse condescendiente o arrogante con sus rivales políticos, y resaltar más su lado humanista.
Bush ha mostrado por su parte en ocasiones anteriores su habilidad para desviar los ataques de sus oponentes con humor, pero también debe mostrar a los posibles votantes que domina los aspectos del debate y evitar errores conceptuales.
La preparación de Gore incluyó una nueva estrategia en el arte de los debates.
El vicepresidente invitó a un grupo de electores que conoció durante su campaña electoral para que le ayudaran a centrar su mensaje en los aspectos que más interesan a la gente común.
Entre los «asesores especiales» del vicepresidente se hallan un jubilado de la Florida, un obrero metalúrgico de Pennsylvania, un bombero de Georgia, un estudiante de secundaria de Illinois, una ama de casa de Oregon y un trabajador de la construcción de Nuevo Mexico. Gore sostuvo el domingo un debate ficticio frente a ellos y Joseph Dulin, un maestro de la localidad de Ann Arbor, en el estado de Michigan, dijo: «Â¡Está listo!», después de ver al vicepresidente discutir con el ex asesor de la Casa Blanca Paul Begala, un texano que hizo el papel de Bush.
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