Mogadiscio, martirizada, teme convertirse en otro Bagdad
«Tengo miedo de que nuestra ciudad se convierta en otra Bagdad si fuerzas extranjeras toman Mogadiscio», afirma el ex oficial Yonis Gure.
«Habrá combates urbanos y habrá aun más personas muertas si las fuerzas gubernamentales y los etíopes toman Mogadiscio», controlada desde junio por las fuerzas de los tribunales islámicos, manifiesta temeroso este ex militar.
Al igual que muchos habitantes, Gure se declara conmocionado por el bombardeo del aeropuerto de Mogadiscio el lunes por parte de la aviación etíope, así como por la perspectiva de nuevos combates después de seis meses de paz bajo la égida de la administración islamista.
Liberada por los islamistas del control de los caudillos que reinaban implacablemente en la ciudad desde que comenzó la guerra civil en 1991, la mayoría de los habitantes vio con satisfacción la desaparición de los múltiples retenes de milicianos y apreció un retorno a la normalidad. Desde el comienzo de los combates, hace una semana, los estudiantes están de vacaciones para que puedan unirse a las fuerzas de los tribunales islámicos. Los dirigentes islamistas lanzaron campañas de reclutamiento para la «yihad» (guerra santa) contra Etiopía.
La guerra es el tema obligado de todas las conversaciones, donde planea el temor de los bombardeos aéreos etíopes.
«Me pareció estar en otro lugar y no en Somalia cuando vi un avión militar etíope sobrevolar Mogadiscio», relata Dahir Guled Farah, comerciante del mercado Bakara. «No tenemos nada para protegernos y Etiopía utiliza las fuerzas más poderosas contra nosotros», se lamentó.
Algunos buscan refugios seguros dentro de la ciudad o inspeccionan edificios que consideran bastante sólidos para resistir las bombas.
Otros permanecen encerrados en sus casas, como Abdulahi Farah Basher, que decidió cerrar su comercio.
«Decidí quedarmen en casa con mi mujer y mis hijos, porque no sé lo que nos espera. Los aviones etíopes ya bombardearon el aeropuerto ayer, pero pienso que mañana bombardearán las casas», dijo.
«Esos tribunales (islámicos) declararon la guerra a un gobierno poderoso y no pueden ganar», critica Abdulahi. «¿Quién va a defender esta ciudad contra los aviones? Nadie», señala.
Otros temen ver el regreso de los caudillos apoyados por el ejército etíope. «Creo que los caudillos vuelven (…) Tienen el apoyo de los etíopes.
Que Alá nos salve de los peligros», implora Haji Duale Nur, un anciano que considera que nadie puede alegrarse de tal hipótesis.
«Los caudillos están furiosos con la gente de Mogadiscio. Si vuelven, se vengarán. Es terrible», declara este anciano, harto tras 15 años de guerra y desgracias. *
Seis días violentos
Los islamistas somalíes, por su parte, reconocieron haberse visto forzados a retirarse de muchas de sus posiciones en el centro y el sur de Somalia ante los violentos ataques de los últimos días por parte de las fuerzas etíopes. Tras seis días de violentos combates contra las fuerzas gubernamentales y el ejército etíope, los islamistas se retiraron de Dinsoor (a 120 km al suroeste de Baidoa, ciudad sede del gobierno de transición) y Burhakaba (a 60 km al sureste de Baidoa).
«Hay mucha presión en todas las líneas del frente y con el objetivo de ganar esta guerra los combatientes islamistas han evacuado varias posiciones, entre ellas Dinsoor y Burhakaba», declaró a la AFP un comandante de las fuerzas de los tribunales islámicos que pidió el anonimato. El comandante se negó a hablar de derrota y explicó que esta acción «es una táctica, una suerte de retirada militar».
«Hemos decidido cambiar nuestra táctica», aseguró el jeque Sharif Sheij Ahmed, responsable del comité ejecutivo islamista, en una conferencia de prensa en Mogadiscio al precisar que las fuerzas de los tribunales islámicos «están listas para empezar una guerra de larga duración con Etiopía».
Etiopía, por su parte, negó este martes tener intención de tomar Mogadiscio, la capital somalí controlada por los islamistas desde junio como parte de su lucha contra el gobierno de transición, en una nueva escalada de un conflicto que corre el riesgo de propagarse a todo el Cuerno de Africa. «Nuestras fuerzas y las suyas (del gobierno federal de transición somalí) rompieron las líneas de las fuerzas terroristas internacionales alrededor de Baidora y éstas están ahora en retirada completa», añadió Meles al informar sobre ataques aéreos y con artillería contra varias posiciones islamistas. *
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