Sexto intento para elegir rector de la Universidad de Bs. As.
Se trata de superar una crisis de ocho meses, siete de acefalía y cinco asambleas suspendidas por imposibilidad de sesionar a raíz del bloqueo de la sede natural de estas reuniones, el Colegio Nacional Buenos Aires, dependiente de la UBA.
Todo comenzó con la oposición de la FUBA, dirigida por sectores que se referencia en el Partido Obrero, el Movimiento de Trabajadores al Socialismo (los dos de matriz trotskista) o al maoísta Partido Comunista Revolucionario, a que fuera elegido rector el decano de la Facultad de Derecho por haber sido funcionario del municipio porteño durante la dictadura.
No era solo eso, sino que impugnaban a la coalición que lo aupaba, mezcla de viejos referentes del radicalismo y peronismo en la UBA que dejaron huellas poco edificantes pero sobre todo por que consideran que el Estatuto de la Universidad, de desactualizado derivó en conservador o, peor, antidemocrático.
Que esto tiene bastante que ver con lo que ocurre, lo da el hecho de que el binomio a rector y vice que debe ser votado hoy en el edificio del Parlamento logra su cometido, ha prometido que abrirá rápidamente un debate para cambiar al Estatuto. Sus deficiencias, por caso, lo da que de la multitud de docentes solo sufragan para elegir representante al claustro respectivo únicamente los profesores titulares, una minoría, respecto de miles de contratados no efectivizados.
La Universidad se rige de acuerdo con el canon reformista del gobierno tripartito, aunque no igualitario. Es desmesurada, dice la FUBA con eco, la participación de los egresados, y menos representativa la de los estudiantes. La entidad estudiantil reclama, pero sin tanto apoyo, la representación de los no docentes.
Las sucesivas frustraciones en reunir a los claustros, han ido modificando las candidaturas. Hoy aspiran a ser electos como rector el decano de Veterinaria, Rubén Haillú y como vice, el decano de Arquitectura, Jaime Sorín. Los dos pertenecen, además, al espacio kirchnerista, que no tiene raíces fuertes en la alta casa de estudios,
La izquierda de matriz leninista amén de controlar la FUBA, una mayoría que otros sectores discuten, tiene fuerza en otros claustros, no dominante pero lo suficiente para que el quórum se logre hoy o no. Los analistas estiman que una dirección estudiantil más flexible hubiera negociado que se efectivicen las propuestas de reformas que la movilización ha instalado. Pero en la praxis de este sector negociar es una actitud «reformista»,
Los docentes y alumnos de izquierda dicen que «la Asamblea tiene un carácter reaccionario». Lo refutan en la coalición mayoritaria al sostener que se definirá un cronograma para una estatuyente que reforme la actual norma que rige las altas casas de estudios y que luego sería sometida a un plebiscito. En este sector con casi todos los decanos, sostienen que la crisis pone en riesgo la supervivencia de la UBA, que estos últimos meses no tiene conducción, casi en acefalía. Hay tensión por el vallado que rodea al Parlamento y la decisión estudiantil de no dejar reunir a la Asamblea. Hasta ahora el gobierno se negó a reprimir; sólo toma medidas de disuasión. Veremos. *
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