El estrangulador de Ipswich
Mientras los equipos forenses siguen registrando el lugar donde dos nuevos cuerpos fueron hallados el martes, el jefe de la policía del condado de Suffolk (este de Inglaterra), Stewart Gull, declaró el miércoles que «espera lo peor» en este macabro caso.
Detectives de otras fuerzas policiales de Gran Bretaña han sido enviadas al condado de Suffolk para seguir el rastro del asesino, que fue bautizado por unos como «El destripador de Ipswich» y al que otros llaman «El Estrangulador de Ipswich».
La que era hasta hace pocos días una callada ciudad vive ahora aterrorizada, temiendo que el sangriente asesino, que ha escogido a sus víctimas entre las mujeres que trabajan en la zona roja de Ipswich, vuelva a actuar.
Las prostitutas no se atreven a salir a la calle y el temor es palpable entre los más de 100 mil habitantes, la mayoría de los cuales permanece en las noches en sus casas, y ya ni sacan a pasear a sus perros.
La policía no ha identificado aún los dos cadáveres desnudos hallados el martes en un camino de tierra cerca de Levington, a unos 8 km de Ipswich, pero Gull indicó el miércoles que es «probable» que las víctimas sean las dos prostitutas que habían desaparecido desde hace unos días.
Víctimas
Paula Clennell, de 24 años, y Annette Nicholls, de 29, eran buscadas por la policía, tras saberse que no habían sido vistas en varios días.
La macabra pesadilla empezó hace once días, cuando la policía descubrió el cuerpo desnudo de una prostituta: Gemma Adams, de 25 años, en un riachuelo cerca de Ipswich, donde descubrió luego el cadáver de Tania Nicol, de 19 años.
El cuerpo de Anneli Alderton, de 24 años, que fue ahorcada, fue encontrado el domingo en un bosque en las proximidades de Ipswich, y dos días después se encontraron otros dos cadáveres de mujeres.
«Hay similitudes impresionantes entre las cinco» muertes, subrayó Gull, lo que fortalece las sospechas de que se trata de un asesino en serie, como «Jack el Destripador», que mató a cinco mujeres hace 118 años y que jamás fue capturado, ni identificado por la policía.
«Es al parecer la mayor recompensa que haya sido ofrecida nunca» para hallar a un asesino», indicó en una rueda de prensa el jefe de la policía de Suffolk.
El jefe policial indicó también que la policía ha recibido unas 3.000 llamadas del público para ayudar en la investigación sobre los asesinatos de cinco mujeres.
Por su parte, el primer ministro británico Tony Blair prometió el miércoles su total apoyo a la policía de Suffolk.
El líder de los conservadores, David Cameron, expresó también en el Parlamento su apoyo a la policía que investiga los asesinatos. «Todos queremos que ese monstruo sea capturado y puesto detrás de rejas», declaró Cameron.
Mientras tanto, las imágenes de las cinco atractivas jóvenes sonríen desde las primeras planas de los diarios.
Y aunque algunos reportajes han insistido en que la mayoría de las chicas de la zona roja son drogadictas, que trabajan para pagar su adición, otros subrayan sus cualidades personales. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad