EEUU quiere un compromiso con América Latina en 2007
«Hubo un ganador claro y la oposición lo aceptó», admitió Shannon en rueda de prensa, al referirse a las elecciones presidenciales del 3 diciembre, en las que Chávez logró un nuevo mandato de seis años con 62,8% de los votos, frente a 36,8% para el opositor Rosales. «Esto es bueno para Venezuela y para la región», añadió el diplomático, quien elogió a Rosales por haber unido a la oposición y haber logrado «casi el 40% de los votos (…) algo significativo en un país del tamaño de Venezuela».
Para Shannon, el candidato opositor está «comprometido con la democracia, con las instituciones democráticas que no lo pueden presentar como golpista, como el gobierno tachaba a algunos líderes de la oposición» en el pasado.
El diplomático aseguró asimismo que el gobierno venezolano, con el que Washington mantiene tensas relaciones marcadas por duros cruces de acusaciones, tiene ahora la oportunidad de iniciar algún diálogo con la oposición.
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, declaró que su país se mantiene en posición de «gran cautela para esperar (ver) exactamente cuál es el contenido de esa política que está exponiendo Shannon», quien, desde que asumió, cambió el tono de la diplomacia norteamericana para América Latina. Shannon aseguró este miércoles que su gobierno tiene la intención de convertir 2007 en el «año del compromiso» con América Latina, aunque admitió que debía acordar la agenda con los demócratas en el Congreso.
«Vemos realmente el próximo año como el año del compromiso para nosotros, en el que nos vamos a sentar con todos los gobiernos electos este año (…) y los que no tuvieron elecciones y siguen en el poder», adelantó Shannon, en una rueda de prensa en la que pasó revista a la situación en América Latina. El diplomático estadounidense precisó que su país quiere hablar con sus interlocutores de «la consolidación de la democracia y la creación de oportunidades económicas y capacidad individual para aprovechar esas oportunidades, algo que creemos esencial en la región».
No descartó dialogar con todos los gobiernos latinoamericanos salvo el cubano, puso una seria condición a la cooperación con Estados Unidos, al que definió como «un socio esencial para el éxito de otros países», incluso los que no comparten algunas de las políticas de Washington en el mundo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad