Pinochet fue velado sin recibir honores de Estado
Un día después de su muerte, centenares de chilenos desfilaron ayer para poder observar el ataúd, con el cadáver del ex dictador en traje militar gris, correspondiente al grado de capitán general del Ejército chileno, un grado que sólo ostentan él y el libertador Bernardo O’Higgins, constató AFP.
Pinochet recibirá todos los honores militares pero su funeral no tendrá el carácter de una ceremonia de Estado ni será motivo de duelo nacional, según lo decisión del gobierno de Michelle Bachelet, quien hace parte de los 28.000 chilenos torturados durante la dictadura (1973-1990). La mandataria dejó entrever que no dispuso un funeral de Estado para el ex dictador Augusto Pinochet porque pensó «en el país».
«Cuando no existen normas, leyes previstas para determinadas situaciones, los líderes, los gobernantes, tenemos que tomar decisiones pensando en el país», afirmó.
Los restos del ex dictador serán trasladados en helicóptero hasta el crematorio del Cementerio Parque del Recuerdo para su incineración y luego las cenizas serán entregadas a su familia, que probablemente las trasladará hasta su finca de descanso de Los Boldos, en la costa central chilena, que él consideraba su lugar de veraneo favorito. El Ejército no ha especificado si la ceremonia fúnebre tendrá un carácter público o privado. De todas formas se espera que simpatizantes del ex dictador lleguen hasta la Escuela Militar.
El gobierno se prepara para controlar las manifestaciones de sus detractores, tal como las que se realizaron el domingo tras conocerse su fallecimiento y que se desbordaron en hechos de violencia, que produjeron 43 policías heridos y numerosas personas detenidas.
Tras los desmanes del domingo Santiago parecía haber regresado a su rutina ayer lunes. En algunos lugares se veían las secuelas: ventanales rotos, teléfonos arrancados, materiales incendiados.
Para la tarde de ayer familiares de desaparecidos durante la dictadura convocaron a una serie de manifestaciones.
«Estamos convocando para esta tarde a una manifestación en el Memorial del Detenido Desaparecido, en el Cementerio General y a una concentración en la Plaza Italia», dijo a la AFP la presidenta de la organización de los familiares, Lorena Pizarro. El contraste de las manifestaciones de alegría con los gestos de pesar de sus simpatizantes dio cuenta de la división que aún provoca la figura del ex dictador en la sociedad chilena, casi 17 años después de haber dejado el poder, el 11 de marzo de 1990. Ayer lunes los dirigentes políticos mostraron hasta qué punto la figura del general los divide: mientras la izquierda condena un régimen que durante 17 años provocó la desaparición de más de 3.000 personas, la derecha privilegia el legado económico de Pinochet que, dicen, generó la base del llamado «milagro chileno».
En el resto del mundo también hubo manifestaciones y la prensa del lunes dio amplia cobertura a la muerte de Pinochet.
Los matutinos latinoamericanos destacaron la muerte sin condena judicial del ex dictador, al igual que la prensa estadounidense y la europea, que también lamentaron que haya muerto impune. *
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