Un salvavidas para el presidente Bush

Las 79 recomendaciones para salir de Irak

El esperado informe indica que si la situación en Irak sigue empeorando, su gobierno puede colapsar y encender una «catástrofe humanitaria» que provoque la intervención de países vecinos, y que sea usada por Al Qaeda como propaganda victoriosa.

«EEUU es una potencia ocupante en Irak y la convención de Ginebra establece que, como tal, es responsable del país», declaró el diputado kurdo Mahmud Othman. «No tienen derecho a hacer eso. Es injusto», dijo al criticar al informe. Para Bassam Ridha, consejero del primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, la Casa Blanca debe seguir apoyando al gobierno iraquí «hasta el final».

«Si no nos apoyan, parecerá que no cumplen su palabra», subrayó. «No creo que EEUU retire su apoyo militar en tanto que su misión aquí no esté terminada. Necesitamos su ayuda para avanzar. Necesitamos su ayuda hasta el final», afirmó el consejero.

Sin embargo, no todos los diputados iraquíes ven con malos ojos el informe estadounidense. «Incluye medidas que, si Maliki las aplica, nos ahorraremos la perspectiva de una retirada estadounidense. El gobierno iraquí debe demostrar con sus decisiones que representa una nación, no una religión», opinó el diputado del Frente de la Concordia, la coalición sunita, Zhafer al Ani.

Por su parte, el primer ministro del Kurdistán autónomo iraquí, Nigirvan Barzani, ya había dejado claro que el informe no tiene mucha importancia para los kurdos. «Ningún miembro del Grupo de Estudios ha visitado el Kurdistán. No nos pidieron nuestra opinión y pensamos que su informe es muy incompleto», señaló.

El panel de diez miembros encabezado por el ex secretario de Estado James Baker y el veterano legislador Lee Hamilton entregó durante un desayuno de trabajo, su largamente esperado informe al presidente Bush, quien dijo que las 79 recomendaciones serían tomadas «muy seriamente» sin por ello garantizar su aplicación.

Durante meses, recibieron a cientos de expertos para analizar el conflicto iraquí y la situación en Medio Oriente.

Este informe es «una severa evaluación sobre la situación en Irak. Es un documento que presenta algunas propuestas realmente muy interesantes y vamos a tomar cada propuesta seriamente y actuar de manera oportuna», declaró Bush.

 

Israelíes y palestinos

El documento también llama a Bush a lanzar un mayor esfuerzo para arbitrar la paz entre Israel y los palestinos. Bush debería abandonar su renuencia a comprometerse directamente en un proceso de paz en Medio Oriente, de acuerdo con el informe.

«EEUU no puede alcanzar sus metas en Medio Oriente a menos que se encargue directamente del conflicto árabe-israelí y la inestabilidad regional», indica el documento.

Israel no comparte el informe, mientras que los palestinos mostraron su satisfacción.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó que estaba en desacuerdo con el informe sobre Irak y Oriente Medio.

«Veo las cosas de manera diferente, son muchos quienes en EEUU ven las cosas de manera diferente, y me parece que la administración estadounidense actual ve las cosas de manera diferente», dijo Olmert en una conferencia de prensa en Tel Aviv. Israel está en contra de asimilar y poner en el mismo rango el conflicto que vive EEUU en territorio iraquí con los diferendos en Medio Oriente que involucran a los israelíes.

El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Marc Regev, señaló que «se trata de un informe interno estadounidense que se concentra en la situación en Irak e incluye ideas» para solucionar el conflicto israelo-árabe. Pero aseguró que Israel «continuará actuando en coordinación con EEUU para llegar a un arreglo con los palestinos basado en dos Estados para dos pueblos».

Desde el lado palestino, la presidencia de la Autoridad Palestina mostró su complacencia por el informe estadounidense. «El informe diagnostica bien las cosas», indicó Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente palestino, Mahmud Abas.

«Una solución del problema palestino abrirá el camino a un arreglo de todos los problemas de Oriente Medio», añadió. «Cualquier solución debe comenzar en Palestina», aseguró Rudeina.

 

Diálogo con Irán y Siria

El bipartidario Grupo de Estudios para Irak señaló que EEUU debe lanzar una «inmediata» ofensiva diplomática que incluya conversaciones con Irán y Siria, pero advirtió que no hay garantías de que un cambio de estrategia funcione.

El informe recomienda diálogos «extensos y sustanciales».

Bush ha rechazado dialogar con ambos países, a quienes considera enemigos de EEUU y acusa de intervenir en Irak, fomentando la inestabilidad en Medio Oriente.

El gobierno estadounidense repitió estas últimas semanas sus más fuertes reticencias al diálogo directo con Teherán y Damasco, que representaría una ruptura total con su estrategia de aislamiento de sus enemigos, simbolizada por la famosa fórmula de Bush de 2002: «el eje del mal» integrado por Irán, Irak y Corea del Norte.

Cuando la semana pasada recibió al rey de Jordania, Abdalá II, el presidente de EEUU reafirmó que no era el momento del diálogo con Siria, que lo vería como un estímulo a sus posiciones en Líbano. Sin embargo el nuevo jefe del Pentágono, Robert Gates, se pronunció a favor del diálogo con Siria e Irán.

«Si las personas deciden venir a la mesa de negociaciones para discutir sobre Irak, necesitan entender que tienen una responsabilidad de no subvencionar al terrorismo, y a la vez que deben ayudar a la supervivencia de esta joven democracia y ayudar a la economía de ese país», declaró Bush .

«Si las personas no están comprometidas en ese sentido, si Siria e Irán no están comprometidas en este sentido, entonces mejor que ni se molesten en acudir» a la mesa del diálogo, afirmó.

 

Reducción y retiro de tropas

El Grupo de Estudios para Irak también propuso una importante reducción de las tropas en Irak y su retirada. «Para el primer trimestre de 2008, sujeto a desarrollos inesperados en cuanto a la situación de seguridad en el terreno, todas las brigadas de combate no necesarias como fuerzas de protección deberían salir de Irak», rezan las recomendaciones del panel.

Una fuerza de reacción rápida de EEUU podría permanecer para luchar contra Al Qaeda, y fuerzas norteamericanas podrían actuar insertas en unidades iraquíes, en operaciones especiales y como fuerzas de protección.

Bush ha prometido en sus discursos que las tropas norteamericanas permanecerán en Irak hasta que completen su misión. No quedó claro cuántas de las recomendaciones tomaría el gobierno de Bush, o qué impacto pueden tener las indicaciones del informe en las cada vez más deterioradas condiciones en Irak, donde decenas de miles han muerto en luchas sectarias y confesionales entre la mayoría chiíta y los sunitas, que gobernaron el país baja la dictadura de Saddam Hussein.

«No creo que Jim Baker y Lee Hamilton esperan que aceptemos todas las recomendaciones», apuntó. «Creo que esperan que analicemos cada recomendación, que prestemos atención a lo que nos sugieren», dijo Bush tras entrevistarse con su aliado Tony Blair.

«Espero que no tratemos esto como una ensalada de frutas y digamos ‘esto me gusta, pero esto no, esto sí, y esto no'», dijo Baker. «Esta es una estrategia integral diseñada para lidiar con este problema que enfrentamos en Irak», agregó el veterano diplomático.

 

Otros análisis

La Casa Blanca, espera ahora los resultados de los análisis del Pentágono, del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional. Aseguró Bush que definirá su estrategia en Irak «luego de recibir los documentos».

Bush se reunirá con altos funcionarios de los departamentos de Estado y de Defensa, así como con altos rangos militares, el embajador de EEUU en Irak, Zalmay Khalilzad, y asesores externos, en los próximos días.

«Las cosas van mal en Irak», le admitió Bush a un periodista. «¿Quieres franqueza?. Pensé
que íbamos a triunfar más rápidamente de como ha acontecido. Estoy decepcionado por la lentitud del éxito», dijo el presidente.

El Secretario de Defensa saliente Donald Rumsfeld advirtió por su parte que un retiro precipitado de tropas de Irak sería un «grave error» que amenazaría la estabilidad no sólo de Irak sino de la región.

Para el comandante militar de la fuerza multinacional Peter Chiarelli, una retirada de la mayoría de las fuerzas de combate para inicios de 2008 sería posible, si el gobierno iraquí asume la tarea de reconciliación.

El Congreso norteamericano, controlado por los demócratas a partir de enero, va a apoyarse en el informe Baker para exigir cambios reales de política en ese país árabe.

«Vigilaremos muy de cerca» la aplicación de las recomendaciones del Grupo de Estudios sobre Irak, advirtió el próximo jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, quien indicó claramente que para los demócratas, la iniciativa le corresponde ahora al presidente. El Congreso, cuyas potestades en materia de política exterior y defensa son limitadas, deberá cumplir el año que viene un amplio programa de audiencias tendiente a obtener un consenso, que ambos partidos dicen buscar en el tema.

«El mes último, los votantes tiraron por la borda la política iraquí del presidente; hoy, el Grupo de Estudios sobre Irak le lanza una balsa salvavidas», subrayó por su parte el representante demócrata Ed Markey. El influyente senador Charles Schumer planteó «la pregunta del millón: ¿está Bush dispuesto a reorientar su política?. El presidente ya adelantó algo. «Tenemos que ser realistas y flexibles al elaborar programas».

Todas las miradas están puestas en Bush. El 2007 será un año de decisiones y habrá cambios de estrategia. *

«No hay fórmulas mágicas para resolver los problemas de Irak. Sin embargo, se pueden tomar medidas para mejorar la situación y proteger los intereses de los norteamericanos».

 

«Nuestros líderes deben concebir un enfoque independiente (asociando a republicanos y demócratas) para encontrar una solución responsable a lo que en este momento es una guerra larga y costosa».

 

«La situación en Irak es grave y se deteriora», y «no hay camino que garantice el éxito aunque las perspectivas pueden mejorar».

 

«Si la situación continúa deteriorándose, las consecuencias serán serias. Un deslizamiento hacia el caos podría causar el derrumbe del gobierno iraquí y una catástrofe humanitaria. Los países vecinos podrían intervenir».

 

«Los enfrentamientos entre sunitas y chiítas podrían extenderse y Al Qaeda podría llevarse una victoria de propaganda (…) La posición mundial de Estados Unidos podría verse disminuida».

 

«Si el gobierno iraquí no hace progresos sustanciales hacia objetivos de reconciliación nacional, seguridad y gobierno, EEUU debería reducir su respaldo político, militar y económico al gobierno iraquí».

 

«De aquí al primer trimestre de 2008, sujeto a la situación de seguridad en el terreno, todas las brigadas de combate no necesarias podrían ser retiradas de Irak».

«La misión principal de las fuerzas norteamericanas en Irak debería evolucionar hacia un respaldo al ejército iraquí, que debería tomar a su cargo las operaciones de combate».

 

«EEUU debería dialogar directamente con Irán y Siria para intentar obtener su compromiso de conducir políticas constructivas con respecto a Irak y otros problemas regionales».

 

«EEUU no puede alcanzar sus objetivos en Medio Oriente si no se ocupa directamente del conflicto israelo-palestino y de la inestabilidad regional».

 

Debe haber un compromiso renovado y permanente de EEUU hacia una solución global de paz» en Medio Oriente que implique de un lado a Israel y del otro a los palestinos, Líbano y Siria.

 

– «Este compromiso debe incluir diálogos directos con y entre Israel, Líbano, los palestinos -los que aceptan el derecho a la existencia de Israel- y Siria».

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