Presidente chileno enfrenta escándalo

A un mes de las elecciones municipales, donde los chilenos podrán evaluar la gestión que inició en marzo el presidente socialista Ricardo Lagos, su gobierno enfrenta un primer escándalo, por las millonarias indemnizaciones que recibieron ex funcionarios del Estado.

«Estamos completando la investigación», informó este jueves el ministro secretario general de la Presidencia, Alvaro García, al anunciar que los resultados de la misma serán difundidos «en las próximas horas».

El informe, según trascendió, incluirá los nombres de los ex ejecutivos de empresas estatales beneficiados con esas compensaciones, entre los cuales figura el padre del ministro Alvaro García Alamos, que recibió 240 millones de pesos (más de 300.000 dólares) cuando dejó la gerencia de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) que ocupó durante cinco años.

Los ex funcionarios fueron reemplazados a partir del 11 de marzo, al asumir el presidente Lagos, pero algunas de estas compensaciones sobrepasan las normas del Código del Trabajo, que garantizan indemnizaciones equivalentes a un sueldo mensual por cada año de trabajo.

«Acá hay un tema ético y la ética es uno de mis fuertes», advirtió Lagos el miércoles, al adelantar la investigación en marcha.

Las denuncias surgieron desde la oposición derechista, en medio de los preparativos para la campaña política que se inicia oficialmente este viernes, por las elecciones municipales que tendrán lugar en todo el país el próximo 29 de octubre.

Una decena de ejecutivos estatales, designados durante el gobierno del presidente demócrata-cristiano Eduardo Frei, aparecen involucrados en esas denuncias.

El líder del derechista Partido de Renovación Nacional, Alberto Cardemil, ex funcionario de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), pidió que el Parlamento designe una comisión especial, para investigar el escándalo en forma paralela a la investigación del gobierno.

La democracia cristiana, principal aliada del socialismo en el gobierno de Lagos, respaldó esta propuesta, según indicó este jueves su máximo dirigente, Ricardo Hormazábal.

El ex presidente Frei, por su parte, aseguró que no tuvo conocimiento de estas indemnizaciones, que atribuyó a «un gravísimo abuso de confianza carente de toda justificación ética».

Pero en alusión a la derecha, que apoyó al régimen de Pinochet, Frei recordó que las empresas estatales entregadas a manos privadadas quedaron bajo la propiedad de ex funcionarios de la dictadura, a los que no identificó por sus nombres.

«En los años 80 no se fueron con indemizaciones, se fueron con las empresas», afirmó el ex mandatario, en declaraciones a Radio Cooperativa.

«En democracia todo se aclara, en esa época no», agregó Frei.

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