Una accidentada sesión legislativa

Felipe Calderón juró como nuevo presidente de México

«Juro desempeñar el cargo con honor y lealtad», dijo Calderón con su brazo derecho extendido durante la breve la ceremonia en el recinto central del Congreso, donde dos horas antes diputados de la izquierda y del PAN se tomaron a golpes por el intento de los opositores de impedir la ceremonia de investidura.

Tras la jura, en la que estuvo acompañado por el mandatario saliente, Vicente Fox, el flamante presidente se retiró rápidamente de la sede del Congreso, donde estuvo apenas tres minutos, acompañado por una fuerte custodia. La tensa ceremonia duró cinco minutos en total entre los abucheos de los legisladores de la izquierda del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el grito de «México, México» de los legisladores del PAN.

Los invitados extranjeros, entre ellos, una decena de jefes de Estado, el ex presidente estadounidense, George Bush, padre del actual mandatario, y el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, fueron ubicados en un palco superior del recinto, pese a que estaba previsto que se ubicaran en la sala de sesiones, constató la AFP. En medio de las dudas sobre la realización de la ceremonia, Calderón llegó al Congreso menos de dos horas después de que se libró una verdadera batalla campal a golpes entre los legisladores del PAN y los del Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda), quienes intentaban boicotear la ceremonia de toma de posesión.

A las 08H00 (14H00 GMT) de este viernes había concluido una tregua establecida entre legisladores del PRD y del PAN, al que pertenece Calderón, en la disputa que desde el pasado martes libraron por la posesión de la tribuna del Congreso.

Los legisladores, hombres y mujeres por igual, se lanzaron a golpes luego de que entrara al recinto el coordinador de los senadores del PAN, Santiago Creel, quien fue a dar al piso hasta que fue resguardado por compañeros de su partido.

En tanto, decenas de miles de seguidores del líder del PRD, Andrés Manuel López Obrador, marchaban desde la principal plaza capitalina hacia un gran teatro donde el nuevo presidente realizará un encuentro protocolar tras la jura.

«Estamos aquí porque no aceptamos la imposición, porque queremos que en nuestro país haya democracia. No somos rebeldes sin causa. A veces se olvida el fondo del asunto, se olvida que nos robaron la elección presidencial», dijo López Obrador, quien no acepta el resultado de la elección del 2 de julio, antes del inicio de la marcha que encabezaba él mismo.

La manifestación comenzó minutos después de la trifulca que se había desatado en el Congreso, donde los diputados del PRD y el PAN se mantuvieron atrincherados desde el martes. Los legisladores de ambos bandos pasaban sus horas entonando los tradicionales corridos mexicanos y boleros, mientras defendían sus respectivas posiciones en el recinto, en imágenes transmitidas en vivo por el Canal de Congreso durante las 24 horas. El PRD de López Obrador no reconoce el triunfo electoral de Calderón por considerarlo fraudulento y prometió no darle tregua al nuevo mandatario en su gestión que se extenderá hasta el 30 de noviembre de 2012. Las trifulcas en el Congreso reflejaron la profunda polarización entre la derecha y la izquierda, las dos principales fuerzas políticas del país, que se originó tras conocerse los resultados de las elecciones del 2 de julio que favorecieron a Calderón. El político conservador ganó por una diferencia de 0,56% de los votos, según confirmó el tribunal electoral en septiembre pasado. *

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