ANALISIS INTERNACIONAL

Evo rompe el cerco

La aprobación por el Senado boliviano en la noche del martes 28 de la ley de reconducción comunitaria de la Reforma Agraria es un hecho de extraordinaria importancia. Es una inversión de la parálisis en que la oposición trataba de sumir al gobierno. El presidente, Evo Morales, rompió el cerco. Esa misma noche promulgó la ley en el Palacio del Quemado en presencia de una multitud (adentro y en la plaza contigua) de cam- pesinos e indígenas que esa mañana había convergido sobre La Paz, proveniente desde todos los puntos del territorio. Eran más de 4 mil representantes de 34 pueblos indígenas y de campesinos, organizados en varios destacamentos, que marcharon algunos hasta tres semanas seguidas para presionar por la votación de la ley. Los veíamos en la pantalla marchando un día tras otro, con las banderas de sus re- clamos al viento. Este fue el hecho fundamental y decisivo. Es un as- pecto notable de la vida social boliviana, con rasgos acusados de combatividad y espíritu de sacrificio, que asumen capacidad de decisión en las grandes encrucijadas de la vida nacional. Oímos a la dirigente Teodocia Ruiz, con su atuendo típico, diciendo: «Esta marcha no ha sido en vano, en este momento me siento alegre y orgullosa, siempre vamos a estar al lado de nuestro presidente, Evo Morales, a quien nunca dejaremos». «Este es un día inolvidable para el pueblo boliviano», opinó el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz. El pre- sidente Evo Morales (que llegó a La Paz junto a los manifestantes, de regreso de un viaje fugaz a Holanda), declaró: «Ahora termina el latifundio en Bolivia. Tenemos el instrumento para terminar con los terratenientes en Oriente». Explicó que el proyecto significaba la recuperación, para pasar a manos del Estado, de vastas extensiones de tierras (estimadas en 20 millones de hectáreas) de las que grandes terratenientes se apropiaron en forma fraudulenta, a fin de distribuirlas equitativamente entre indígenas y campesinos, lo que implica también la ayuda en la mecanización y el acceso de los productos al mercado. En medio de la turbulenta manifestación, los líderes agrarios señalaron que la ley votada (que introduce 46 modificaciones a la ley original de Reforma Agraria, y ya había sido aprobada en Diputa- dos, donde el MAS es mayoría) permitiría revertir la preeminencia del latifundio en el oriente boliviano. El presidente pidió a los manifestantes que se dirigieran hacia Sucre, donde las labores de la Asamblea Constituyente están siendo saboteadas por la oposición, desde que ésta decidió que para sancionar la nueva constitución, salvo tres artículos, alcanzará con el voto de la mayoría absoluta, sin el requerimiento de los dos tercios.

Desde el 21 de noviembre la oposición maniobraba en el Senado para no hacer quorum e impedir que se tratara el proyecto. De los 27 miembros del Cuerpo, 13 perte- necen al opositor Poder Demo- crático Social (Podemos), del ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), y se le suman 2 de Unidad Nacional de Samuel Doria Medina, iniciador dos semanas atrás de una huelga de hambre contra el gobierno. El Movimiento al Socialismo, MAS, con 12 senadores, no podía completar el quorum.

El panorama cambió cuando los manifestantes llegaron a La Paz. Ese martes dos senadores de Podemos (un titular y un suplente) y un senador de Unidad Nacional se sumaron a los 12 del MAS para formar el quorum y votar el proyecto. Las expresiones de algarabía fueron impresionantes. Los le- gisladores citados pertenecen a los departamentos de Beni y Pando, ambos ubicados al oriente y que integran junto a Santa Cruz (en posición líder), Cochabamba y Tarija la «media luna» opositora. La oposición inició de inmediato una furiosa contraofensiva. Ale- garon en todos los medios que se había ejercido el soborno, lo que el gobierno niega terminantemente. Más bien parece que los legisladores citados fueron sensibles a los reclamos de los pobladores de sus departamentos, cuya movilización vuelve a aparecer como el elemento de decisión. Jorge Quiroga anunció que recurrirá a la justicia para invalidar la sesión del Senado, y también las últimas decisiones de la Asamblea Constituyente. En la sede de ésta, en la sureña ciudad de Sucre, 11 opositores iniciaron el martes una huelga de hambre y ocuparon la mesa de la sala de sesiones (al estilo del PAN en México), obligando al oficialismo a sesionar en otro recinto. El llamado Comité Cívico de Santa Cruz anunció un paro de actividades el viernes y la extensión de la huelga de hambre, actitud compartida por los comités de los otros departamentos con prefectos opositores. Una lucha a brazo partido espera a Evo al retorno de su viaje a la cumbre sur-sur de Nigeria y a Cuba. *

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