La lucha contra los insurgentes talibanes se resuelve en la crucial cumbre de Riga

Bush y Blair exigen a aliados de OTAN más esfuerzo en Afganistán

«Para que la OTAN tenga éxito sus comandantes deben poseer los recursos y la flexibilidad que necesitan para hacer su trabajo», dijo Bush en un discurso en la universidad de la capital letona antes de la cena de apertura de la cumbre, la primera de la Alianza del Atlántico Norte en un país ex miembro de la Unión Soviética.

«La alianza fue fundada en un principio claro: un ataque contra uno es un ataque contra todos», agregó, en referencia a la necesidad de enviar más tropas al sur de Afganistán para ayudar a los soldados que enfrentar a los insurgentes talibanes.

Sin mencionar casos en particular, Bush había advertido poco antes en Tallin (Estonia) que «las naciones miembros» de la OTAN «deben aceptar compromisos difíciles» y proveer las fuerzas que piden los mandos militares de la Alianza. Si bien llegaba a Riga debilitado por su derrota electoral ante los demócratas y la caótica situación en Irak y Afganistán, Bush recibió de inmediato el apoyo de su tradicional aliado, Gran Bretaña, al menos en el segundo de los casos. «La credibilidad de la OTAN está en juego. Si no tenemos éxito en Afganistán es el mundo entero que se volverá menos seguro», advirtió el primer ministro británico, Tony Blair, de visita en Copenhague en una escala previa a Riga. En la misma sintonía, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, consideró que «no es aceptable» que a la misión de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, que dirige la Alianza Atlántica) en el sur de Afganistán «aún le falte el 20% de sus requerimientos».

Con más de 30.000 soldados desplegados desde octubre pasado en todo el país, la OTAN efectúa en Afganistán la mayor operación terrestre de su historia fuera de Europa y el fantasma de un fracaso provoca tensiones entre los aliados por el porte, el papel y la distribución geográfica de las tropas.

El comandante en jefe de la OTAN, el general James Jones, viene pidiendo desde hace algunos meses unos 2.500 efectivos más en la peligrosa región sur del país, donde ya hay 10.000 soldados desplegados, en su mayoría británicos, holandeses y canadienses.

A raíz de esta situación, el eje anglosajón presiona a España, Alemania e Italia para que envíen más soldados o bien acepten redesplegar sus fuerzas ubicadas en zonas tranquilas de Afganistán, algo a lo que se niegan amparados en las restricciones incluidas en sus mandatos de participación en la ISAF, conocidas como «caveats».

«Las situaciones de combates han sido afrontadas por unos pocos países. Otros miembros de la OTAN tienen tropas, pero han impuesto restricciones en el uso de sus efectivos o sus equipamientos», denunció el martes la presidenta letona, Vaira Vike-Freiberga, otra firme aliada de Estados Unidos. La justificación técnica de las condiciones en los mandatos no oculta una cuestión política: varios miembros de la Alianza, entre ellos España, dudan sobre la verdadera necesidad de aumentar los efectivos y prefieren en cambio apostar por la reconstrucción del país y la formación de las fuerzas y la policía afganas. Para salir de esta situación de bloqueo, los aliados podrían acordar flexibilizar la redistribución de sus contingentes en casos de emergencia, una formulación que conformaría a todo el mundo y zanjaría en parte la controversia, adelantó De Hoop Scheffer. Mientras que la tarea de la comunidad internacional se ve complicada por la explosión del tráfico de droga y la ineficacia de la policía y el gobierno afgano, De Hoop Scheffer puso de relieve los progresos realizados en Afganistán en materia de democracia, educación, salud y economía.

«Afganistán es una ‘misión posible'», insistió el secretario de la OTAN que dio su apoyo a la creación, como en Kosovo, de un «grupo de contacto» internacional propuesto por Francia para coordinar mejor la reconstrucción en el país asiático. *

 

Irán

El guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, aseguró este martes ante el presidente iraquí que la salida de las fuerzas estadounidenses de Irak es la primera condición para el restablecimiento de la seguridad en el país vecino.

«El primer paso para resolver la cuestión de la seguridad en Irak es la salida de los ocupantes del país», dijo el lider iraní, según la televisión estatal. *

 

Irak

El debate sobre si existe en Irak una guerra civil se volvió a poner de actualidad el martes después de que medios de comunicación estadounidenses utilizaran el término, negado por la Casa Blanca, pese a que según la ONU la violencia ya provocó la muerte de 13.000 civiles iraquíes en los últimos meses.

Este martes, 17 personas fallecieron en diversos actos violentos en Irak mientras que el ejército estadounidense anunció que no había rastros del piloto del F-16 que se estrelló el lunes al noroeste de Bagdad.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, aseguró el lunes en rueda de prensa que Irak estaba «casi» en una guerra civil y que caería en ella seguramente si no se hacía algo para mejorar la situación «de manera drástica y urgente».

Varios medios de comunicación estadounidenses, como la cadena NBC y el diario New York Times, decidieron calificar como «guerra civil» el conflicto en Irak, donde decenas de personas mueren todos los días. *

 

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