Ecuador elegirá a su presidente tras una inédita polarización entre izquierda-derecha
Los ecuatorianos elegirán presidente en segunda vuelta el domingo próximo, al cabo de una agresiva campaña entre dos candidatos que polarizaron como pocas veces al electorado entre una izquierda contraria a Estados Unidos y una derecha opuesta a Venezuela.
Los sondeos proyectan un final de infarto entre el magnate bananero Alvaro Noboa y el izquierdista Rafael Correa, quienes aparecen empatados en la intención de voto con el 52% y el 48%, respectivamente, según una encuesta de Cedatos-Gallup con un margen de error de +/- 3%. La indecisión se ubica en 22%. Asimismo, ilustran una polarización inédita en Ecuador, el país más inestable de la región, donde ninguno de los tres presidentes elegidos en la última década culminó el mandato.
Desde el retorno a la democracia, en 1978, los ecuatorianos -que en su mayoría se consideran de derecha según un estudio de Cedatos-Gallup- no asistían a una disputa tan apretada entre izquierda y derecha.
Por un lado está Correa, un economista de 43 años que emergió de la academia y se proclama representante de la nueva izquierda latinoamericana, amigo del presidente Hugo Chávez y reacio al libre comercio con Estados Unidos.
En el otro el abogado Noboa, de 55 años, el hombre más rico de Ecuador, quien se define como un liberal católico que promete llegar al poder para abrir las puertas a Washington y a la inversión extranjera e implantar el modelo económico del ex mandatario estadounidense Ronald Reagan.
El magnate, que también promete convertir en clase media a seis millones de pobres, se impuso en la primera vuelta con el 26,8% de los votos contra el 22,8% de Correa.
Los dos candidatos apostaron por el desprestigio del otro en el último tramo de la campaña, que concluirá el próximo jueves.
Correa ha advertido que el millonario encarna al ex dictador nicaragüense Anastasio Somoza y que bajo su gobierno Ecuador podría disolverse violentamente o convertirse en una hacienda bananera.
Noboa, por su parte, ha tachado a Correa de «comunista», enfatizando que el triunfo de su rival dejaría al país en manos de Chávez y del cubano Fidel Castro, gobiernos con los que aseguró que no tendría relaciones. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad