Las grandes maniobras de Bush
RESULTABA IMPOSIBLE mantener a Donald Rumsfeld, blanco de las condenas del mundo entero. Incluso en Alemania la fiscalía aspira a juzgarlo por crímenes de guerra en Irak y torturas en las cárceles de Abu Ghraib, Guantánamo y en prisiones secretas montadas en una serie de países. Es un criminal de lesa humanidad.
La política de Rumsfeld con Gates
Todo el sistema de torturas aberrantes, que hace poco reaparecieron en pantalla, fueron autorizadas expresamente por Rumsfeld en su carácter de jerarca máximo del Pentágono. Era un método habitual. Asimismo en juicios a soldados han revivido crímenes espantosos, como el fusilamiento a mansalva de una familia entera, o el ametrallamiento a un civil desarmado sin razón alguna. Obviamente esos juicios involucran a militares de baja graduación, jamás a las jerarquías de mando.
Se recuerda que los cuatro periódicos que responden a las fuerzas armadas (Army Times, Navy Times, Air Force Times, Marine Corps Times) criticaron a Rumsfeld por la conducción de la guerra en Irak. Pero en estos casos, así como en el de varios generales en retiro, las críticas provienen de no haberse empeñado suficientemente en la contienda, con más tropas y armamento.
Bush dijo en su primera declaración después de la debacle electoral que no estaba en el orden del día el retiro de tropas, e invocó su carácter de comandante supremo de las fuerzas armadas De inmediato le hizo coro el general John Abizaid, jefe del Comando Central (Centcom), al comparecer ante la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado, diciendo que en modo alguno debían reducirse los 144 mil hombres de las tropas norteamericanas en el terreno. En la misma reunión el senador republicano John McCain, aspirante a candidato presidencial en 2008, no trepidó en reclamar más tropas en Irak.
El senador demócrata Carl Levin (que va a presidir dicha comisión cuando entre en funciones el Senado electo) reclamó en esa instancia poner en marcha un plan de retiro gradual de tropas en un plazo de 4 a 6 meses. Abizaid lo rechazó de plano. Trascendió también que la Comisión bipartidista presidida por el ex secretario de Estado James Baker habrá de proponer cambios importantes en la actual estrategia en Irak, pero Bush se adelantó a decir que dicha comisión formulará meras recomendaciones y que las decisiones las toma él. Apela a lo que se denomina un «bipartidismo renovado» para seguir aplicando, con el ex jefe de la CIA Robert Gates en el Pentágono, la misma política del defenestrado Rumsfeld.
Blair patea el avispero
A todo esto, el número de soldados norteamericanos muertos en Irak sacude las conciencias. En octubre alcanzó a 103, sólo superado por los 134 muertos de noviembre 2004.
Cálculos de especialistas establecen que, si se toman en cuenta otros datos que no entran en las estadísticas oficiales (mercenarios y contratados varios, así como extranjeros que se enrolan para obtener la ciudadanía) se llega a un promedio de 7 muertos por día, similar al del momento más crudo de la guerra de Vietnam, en 1968. Las mismas fuentes señalan que grandes golpes propinados por los grupos de la resistencia a las tropas ocupantes ni siquiera fueron informados por los medios, como el ataque a la base militar Falcon, en las afueras de Bagdad, ocupada por 3 mil soldados y que albergaba el más importante almacén de municiones del ejército USA en Irak. Asimismo, el ascenso de las fuerzas opuestas a la ocupación las ha llevado a controlar la parte esencial de provincias enteras, como la Al-Anbar.
Por si fuera poco Blair, el único aliado de importancia que le iba quedando a EEUU, acaba de patear el avispero, declarando a la primera emisión en inglés del canal árabe Al Jazira que la situación en Irak es «bastante desastrosa».
Bush no vacila en llevar esa política belicista a todas partes. Su gobierno es el único sostén de Israel en la masacre que acaba de perpetrar en Beit Hanun, en la franja de Gaza, que conmovió al mundo por su bestialidad. Así, EEUU vetó en el Consejo de Seguridad una declaración de condena a Israel por esa causa. Fue el único voto en contra. Ahora, por iniciativa de Cuba en su carácter de presidente del Movimiento No Alineado (Mnoal) y sus 118 países miembros, se promovió el pasaje del tema a la Asamblea General de la ONU, donde EEUU no puede imponer su veto. El delegado palestino dijo que el veto norteamericano significaba «enviar el mensaje equivocado a Israel de que puede continuar cometiendo crímenes y abiertos actos de agresión con plena impunidad».
A la vez, Rodríguez Zapatero ha propuesto, junto con Italia y Francia, impulsar un proceso de diálogo y negociación palestino-israelí, lo que significaría un cambio en la posición que ha venido manteniendo la Unión Europea al respecto. Ehud Olmert, que acaba de salir de una reunión con Bush, se opuso en forma tajante.
Bush expresó en Hanoi, al margen del Foro de Cooperación Económico Asia-Pacífico, que la experiencia de Vietnam le enseña que debe persistir en la guerra de Irak. Es leer al revés las lecciones de la historia. Hace 31 años el mayor ejército de mundo debió huir a la desbandada de esas tierras calcinadas por sus bombardeos. Fue la mayor derrota militar de su historia.
Ahora Irak empieza a parecerse cada vez más al pantano vietnamita. La opinión sensata de su país y del mundo señala el retiro de las tropas de ocupación. Cuanto antes, mejor. *
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