Los pobres venezolanos, con dinero en el bolsillo, son el bastión de Chávez
El presidente Hugo Chávez benefició con la renta petrolera a los pobres venezolanos, que además de constituir su bastión electoral para el 3 de diciembre se convirtieron en un atractivo mercado.
En un reciente evento de la Cámara de Comercio Estados Unidos-Venezuela, en un lujoso hotel del este de Caracas, un analista intentaba hacer entender a una nutrida concurrencia de empresarios que «el mercado está en la población más pobre, y en lo político ocurre exactamente lo mismo».
«Venezuela es un país de pobres con plata en el bolsillo, tan pobres como eran antes, pero con más plata en el bolsillo», dijo a la AFP en una entrevista ese mismo analista, Luis Vicente León, de Datanálisis.
Venezuela es un país con una gran mayoría de pobres (clases D y E) que suman 21 millones, contra 5 millones de integrantes de las clases medias (C) y ricos (A/B).
«Chávez es popular porque es un repartidor de renta petrolera, habla el lenguaje popular, y porque creó misiones sociales», dijo León.
Las clases D y E fueron las beneficiarias de la transferencia directa de recursos a través de las misiones sociales, creadas por Chávez a partir de 2003. El fondo para ese fin contó este año con 17.000 millones de dólares, gracias al precio del petróleo por encima de los 55 dólares el barril.
Las misiones reparten estipendios y becas a cientos de miles de personas.
El aumento del salario mínimo hasta un equivalente de 238 dólares mensuales al cambio oficial, benefició sobre todo a la clase E, que nuclea a los 11,4 millones de venezolanos más pobres, cuyos ingresos aumentaron 445% bajo el chavismo, por encima de la inflación de 376% del período.
El efecto político de esto es que en las clases D y E (81% de la población), 60% apoya al presidente y el resto es neutral, indicó León, que precisó que en las clases ABC (19% de la población) más del 70% rechaza a Chávez. *
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