Néstor Kirchner mueve a su dama
La seguidilla de «renunciamientos» a buscar atajos constitucionales o interpretaciones legales para la reelección de gobernadores debe leerse como parte de un replanteo político. Una información no oficial, que no será Kirchner el candidato presidencial sino Cristina Fernández o el inopinado anuncio por parte de su esposa disminuyendo a cinco los nueve miembros nominales actuales de la Suprema Corte de Justicia, quieren sugerir que la calidad institucional es ahora materia de interés.
Y que esa calidad viene de la mano de la senadora mientras avanzan otras medidas para afianzar el poder presidencial ahora. No sea que se lea el post Misiones como que el Presidente está débil.
Veamos por qué. No ir a una reelección legalmente posible, sería para Kirchner indicar que se pone a la cabeza de un reclamo popular. La modificación propuesta para el más alto tribunal, viene por quejas de los supremos. Es que al no designarse dos vacantes, los actuales siete miembros no podían conseguir en algunos asuntos sensibles, una mayoría. Como ahora son siete para llegar a cinco habrá que esperar la biología o la jubilación; mientras tanto la reforma aclara modos de funcionamiento para el más alto tribunal.. Hasta ahora, de hecho, estaba condicionándolo y entonces el aura de independencia con que fue conformada la actual Corte por impulso de Kirchner, se desplomaba.
Aún con chicanas, el espectro político respalda los cambios y suman porotos a la disputa por mejor calidad institucional.,
De ese reto tomo cuenta el ex ministro de economía, Roberto Lavagna, supuesto pretendiente a la primera magistratura, alentando la formación de un frente parlamentario para conseguir la derogación de los llamados «superpoderes» o sea la potestad del jefe de gabinete, de reasignar los recursos votados por el Parlamento. Es la viga en el ojo ajeno.
Cuando Lavagna era ministro de Kirchner, se benefició de normas similares. Pero es un modo de colocar temas en la agenda de desgaste del oficialismo. De paso, no tener que definirse antes que después si será o no candidato presidencial. Se lo reclama el avance de Mauricio Macri como potencial pretendiente y recolector de la mayoría de los votos opositores con lo que aún perdiendo en octubre, ganaría el papel de referente de la oposición
El centroderecha esta agrandado e incluso en sus grupos extremos suponen que el gobierno entró en desbande, una ilusión. Pero ese espacio hoy tiene mayores chances para unificarse y hombres decididos a impulsarlo que antes de lo ocurrido en Misiones.
La confluencia misionera fue posible por el papel de un obispo, Joaquín Piña, capaz de juntar aceite con agua. El prelado tuvo el aliento del cardenal Jorge Bergoglio, el jefe de la Iglesia católica y, claro, más de un ojo lo mira a ver si es capaz de ponerse al frente de un articulación nacional. Al momento, la mayoría de los obispos aunque se congratulan con lo ocurrido, quieren amortiguar las diferencias con Kirchner, no desean desafiarlo, buscan el diálogo con el Presidente..
Lavagna recibió una mala noticia cuando Eduardo Duhalde dijo que le gustaba más Macri, un viejo amigo y no pocos duhaldistas ya están en las filas del presidente de Boca Juniors. Hay conversaciones avanzadas entre lavagnistas (si es que se puede designar como una corriente este simple goteo de intenciones) con el macrismo, que es algo mucho más estructurado aunque huérfano de poder territorial en pare del país. Si logran acuerdos, los radicales, sobre todo los que siguen a Raúl Alfonsín, quedarán descolocados. Fue el ex mandatario quien pergeño la idea de Lavagna candidato , pero sin Macri. Las cosas han seguido otro derrotero.
El Comité Nacional de la UCR no sabe como articular una alianza que sirva de respaldo al ex ministro y les sirva para recuperar bancas. Además, están fragmentados. No sólo porque los radicales K, casi todos los gobernadores y alcaldes importantes reafirmaron sus coincidencias con el Presidente sino porque hay muchas reservas en el resto de lo que queda de orgánico radical, a ser furgón de cola de una confluencia de centroderecha.
Los socialistas no se salen de su consigna «ni Kirchner ni Lavagna» y claro que tampoco con Macri. Su ideal sería acercarse al radicalismo que encabeza la secretaria del Comité Nacional, Margarita Stolbizer, y a movimientos sociales que tienen cercanías con la izquierda, incluida el comunismo o la Central de Trabajadores Argentinos. El armado de una confluencia de esta manera de ver la vida es penosa. Pero en la provincia de Santa Fe donde se perfila como posible gobernador el socialista Hermes Binner, lo fundamental de esa concepción frentista-progresista, existe y se desarrolla incluido con la filial del ARI. Pero no hay binners en todos lados. Y Elisa Carrió sigue intransigente.
Regresemos a Kirchner. Si será finalmente su esposa la pretendiente de su espacio en reformulación, lo dirá la vida. Es notorio que buscan instarla como pretendiente. Hoy el Presidente debe remontar la caída de una manera de acumular en política. Tuvo hasta octubre de 2005, la posibilidad de ir creciendo por centro-izquierda, pero optó, después de las parlamentarias, por apoyarse en lo conocido, que es la vieja burocracia y con intendentes del gran Buenos Aires, con más prontuario que historia.
La razón, la paz social, que los sindicalistas, hombres de mucha plata, en general, aún pueden garantizarle al modelo de acumulación y distribución actual, por ahora.
Esas autocríticas que de hecho viene concretando, lo enfrenta con las novedades que debe encontrar candidatos que puedan ganar en los grandes distritos, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Kirchner dejó hacer a Felipe Solá sus triquiñuelas para lograr ser pretendiente por tercera vez.
El huracán misionero, y la ley, lo privó de un candidato. Nombres de reemplazantes no escasean, pero no hay certezas que no haya trifulcas. La gran provincia es una incógnita. *
Te recomendamos
no cierra
Las explicaciones de Adorni de su incremento patrimonial: pendrives con bitcoins y dinero aparecido del padre
El jefe de Gabinete de Milei sigue enredándose en su propia madeja de explicaciones sobre el suntuoso incremento patrimonial que le fue descubierto desde que es funcionario público. Ahora, dice haber encontrado US$500.000 en un pendrive.
Compartí tu opinión con toda la comunidad