En el ámbito interno, en América Latina y en la ONU

Una semana de derrotas para Bush

LA SOCIEDAD norteamericana exigió con fuerte voz un cambio de rumbo en la guerra de Irak. Bush lanzó por la borda el lastre del secretario de Defensa Donald Rumsfeld y maniobra para negociar con los demócratas la continuidad de la guerra.

 

La guerra de Irak y Nicaragua

Hay que aquilatar la magnitud de la catástrofe que sacudió al gobierno de Bush. Perdió en todos los frentes: tenía mayoría en la Cámara de Representantes, en el Senado y entre los gobernadores, y ahora pasó a tener minoría en todos. En la Cámara de Representantes de 435 miembros había 230 republicanos y ahora hay una mayoría de 230 demócratas. En el Senado estaban 55 a 45 a favor de los republicanos y quedaron 51 a 49 a favor de los demócratas. La mayoría republicana entre los gobernadores también se dio vuelta y quedaron 28 a 22 a favor de los demócratas. En suma: un viento de cambio barrió el país, y expresa en forma inequívoca el reclamo de un cambio en la la guerra en Irak, lo que no se arregla con sustituir a Rumsfeld con un viejo director de la CIA (Robert Gates) de la época de Bush padre.

En la elección en Nicaragua del domingo 5 el gobierno de Bush se empeñó a fondo con la única finalidad de que Daniel Ortega, candidato del FSLN, no ganara la presidencia. Movilizó al embajador en Managua y al coronel Oliver North, el que armó el operativo Irán-contras cuando John Negroponte (el actual zar de todos los servicios de espionaje e inteligencia) fungía como embajador en Tegucigalpa. Estos personajes intervinieron descaradamente en la campaña electoral, pugnaron por unificar a los dos partidos de derecha, a la vez que desde Washington se amenazaba con cortar el envío de las remesas de los nicaragüenses residentes en EEUU. Fracasaron en toda la línea. El FSLN triunfó en el primer turno.

 

Las resoluciones de la Cumbre de Montevideo

Dos resoluciones de la XVI Cumbre Iberolatinoamericana celebrada el 3 y 4 de noviembre en nuestra capital impactan directamente la política de Bush. La primera condena sin atenuantes la construcción del muro de 1220 kilómetros en la frontera de EEUU con México, que fue promulgada por Bush como su último acto antes el receso del Congreso (y que también influyó en el voto de los latinos contra los candidatos del partido de gobierno) El hecho demuestra cómo Bush opera también contra sus aliados, recordando que el presidente Fox intentó sacarle las castañas del fuego a EEUU en la IV Cumbre de las Américas (Mar del Plata, 4 y 5 noviembre 2005). Otra resolución reitera el pronunciamiento de anteriores Cumbres contra la ley Helms-Burton (este último también apareció en Managua durante la campaña) y contra el bloqueo impuesto por EEUU a Cuba, reclamando que el gobierno estadounidense «cumpla con lo dispuesto en 14 sucesivas resoluciones aprobadas en la Asamblea General de Naciones Unidas y ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba».

 

Una votación histórica en la ONU

Aquí se habla sin circunloquios del bloqueo, como ya había ocurrido en la anterior Cumbre de Salamanca, obviando la referencia al embargo.

Lo mismo aconteció el 8 de noviembre en la histórica votación de la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo a Cuba que reunió 183 votos a favor, 4 en contra: EEUU e Israel, más Palau e Islas Marshall (que son dependencias de EEUU) y la abstención de Micronesia. Este pronunciamiento Nº 15, sobre un total de 192 miembros de la ONU, superó incluso el del año pasado (182 votos) y marca una progresión constante desde que se logró una resolución afirmativa en 1992 por 59 votos, que se elevaron a 179 en 2004 y a 182 en 2005. El canciller Felipe Pérez Roque se felicitó por la resolución, que una vez más mostró a EEUU e Israel en mancuerna y contra el mundo.

 

América Latina frente al imperio

Estos hechos se ubican en un contexto de creciente enfrentamiento de América Latina a la potencia imperial. Recordábamos la IV Cumbre de las Américas de Mar del Plata, que por la acción mancomunada de los cinco países del Mercosur significó el entierro definitivo del ALCA, ese plan maestro para el dominio de las Américas lanzado por Bush padre en 1990. Previamente, en la XV Cumbre Iberoalatinoamericana de Salamanca (14 y 15 de octubre 2005) se votó por unanimidad contra el bloqueo a Cuba y por la extradición de Luis Posada Carriles. La XXX Cumbre del Mercosur efectuada en Córdoba el 20 y 21 de julio 2006 tuvo un significado simbólico por la presencia de los gobernantes de izquierda del continente, incluido Fidel Castro; allí se consagró la muerte del ALCA y se firmaron acuerdos de complementación económica con Cuba. Luego, EEUU fracasó en su triple intento de imponer un candidato de su preferencia en la secretaría general de la OEA (Miguel Angel Rodríguez, Francisco Flores y Luis Derbez) y Condoleezza Rice, que maniobró hasta el fin, debió resignarse a la asunción del chileno José Miguel Insulza.

Por último, EEUU no logró la designación de su candidato guatemalteco como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU: las fotos del embajador John Bolton dictando instrucciones a la delegación de Guatemala recorrieron el mundo, pero salió Panamá, que acaba de adoptar resoluciones soberanas sobre el Canal. En conjunto estos hechos están perfilando una actitud más independiente en su política internacional de los países de América Latina frente a EEUU. *

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