Buscando a los hijos desaparecidos
Convocadas por el fiscal romano Francesco Caporale, Vera Vigevani, representante de la Asociación Madres de Playa de Mayo, Angela ‘Lita’ Boitano, de los familiares desaparecidos de origen italiano y Estela Carlotto, de Abuelas de Playa de Mayo, reviviron el dolor, la desesperación y la impotencia de los familiares ante la desaparición forzada de sus hijos.
En la cárcel de máxima seguridad de Rebibbia, donde se lleva a cabo desde junio pasado el juicio contra cinco militares argentinos de la ESMA por la desaparición y muerte de tres ítalo-argentinos durante la dictadura militar (1976-1983), comparecieron también el entrenador argentino Julio Velasco, el director de cine italiano Marco Bechis y la periodista argentina Magdalena Ruiz Guiñazú, quienes vivieron esos duros años en el país sudamericano. «En 30 años los militares jamás nos han dicho una palabra. Lo que sabemos lo sabemos por los testigos, sin ellos no se hubieran podido abrir los pocos procesos. Nosotras, con nuestra batalla, nos hemos convertido a su vez en testigos y memoria», afirmó Boitano, quien perdió a sus dos hijos en 1976 y 1977.
Los cinco procesados son el ex capitán Alfredo Astiz, conocido como el «Angel Rubio de la Muerte», los capitanes de navío Jorge Acosta y Vildoza, el contralmirante Antonio Vañek y el prefecto naval Héctor Antonio Febres. Las víctimas son los italianos Angela Maria Aieta -madre del líder de la Juventud Peronista, Dante Gullo-, secuestrada el 5 de agosto de 1976, Giovanni Pegoraro y su hija, Susana, ambos secuestrados el 18 de junio de 1977. Todos pasaron por la tristemente célebre ESMA. *
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