Envían exhorto a Irán pidiendo la detención de su ex presidente
Con la decisión de enviar la comunicación a Teherán, la relación entre la Argentina e Irán, que es casi nula, puede quedar a un paso de la ruptura. Pero Néstor Kirchner intentará hacer equilibrio para colaborar con la Justicia sin agravar la tensión diplomática con el régimen de Mahmud Ahmadinejad. No desea quedar como permeable a la fuerte presión de la comunidad judía nacional e internacional y de EEUU para que la Argentina rompa relaciones con Irán.
Escribe La Nación que «dentro del gobierno abundan las dudas sobre la validez de las pruebas que sustentan la orden de captura». En 2005, la Cancillería había cursado a Irán seis exhortos firmados por el anterior juez de la causa, Juan José Galeano (destituido tiempo después). Uno tras otro, los pedidos rebotaron contra el rechazo del gobierno iraní a las acusaciones ahora reactivadas.
El exhorto de Canicoba Corral coloca al gobierno frente a un desafío mayor. Allí se incluye por primera vez a un ex presidente en la lista de acusados, y se califica el delito como de «lesa humanidad», para que la causa no prescriba.
El especialista de La Nación en el tema, Jorge Urien Berri, sostiene que «como tantas causas en las que se pretendió instalar una historia oficial, la de la AMIA se ha convertido en una cuestión de fe, no de pruebas».
«Casi toda la sustancia del dictamen del fiscal Nisman, escrito en estilo narrativo y no judicial, se basa en testimonios indirectos de disidentes iraníes e informes de la SIDE, que, a su vez, se basan en informes secretos de la CIA y el Mossad israelí. Algunos de estos elementos dudosos, como el que sostiene que el chofer suicida fue el libanés Ibrahim Hussein Berro, integrante de Hezbolá, fueron refutados por el Líbano en respuestas oficiales a exhortos argentinos», agrega.
Pero el mayor defecto, subraya el especialista, » es la ausencia de la conexión argentina. Una acusación contra Irán y Hezbolá sin una mención a ese eslabón local resulta renga. ¿Sabemos todo sobre el papel de Irán y nada sobre el de los argentinos? ¿Por qué en el momento de la voladura no estaban en sus sitios los dos agentes de la Policía Federal que debían custodiar la AMIA?».
El juez incluyó la captura del ex embajador Hadi Soleimanpour, a quien Londres liberó hace tres años porque la Argentina no presentó pruebas sólidas. Ninguna prueba nueva se ha agregado ahora. «Un crimen de lesa humanidad -el juez también habla de genocidio- no justifica el todo vale. Ni justifica reemplazar la verdad real con la verdad revelada», sostiene Urien Berri. *
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