"Ciutadans-Partit de la Ciutadania"
Menos de seis meses después de su fundación, Ciudadanos de Cataluña obtuvo en los comicios autonómicos de Cataluña el respaldo de 89.567 electores que se tradujo en un 3,04%, porcentaje que según los cálculos de la Ley D’Hondt le permiten entrar en la cámara catalana con tres diputados.
Con un discurso crítico hacia el nacionalismo catalán sea de derecha o de izquierda, Ciutadans se convirtió en el sexto partido con representación parlamentaria en esta próspera región del noreste español, cuyo mapa político es uno de los más variados del país, lejos del bipartidismo predominante.
«El resto de España necesita un partido que no busque la confrontación y que no esté en los extremos, como PP y PSOE», aseguró el jueves Albert Rivera, presidente de Ciutadans y candidato a la presidencia de la Generalitat, en su primera rueda de prensa formal tras su elección como diputado al Parlament.
Joven y apuesto abogado de 27 años, Rivera se convertirá en el diputado más joven en el Parlament catalán, que debería constituirse antes del 21 de noviembre e investir al nuevo president antes del 1º de diciembre.
El «mini bloque» de Ciutadans estará integrado por José Domingo, número dos de esa formación, y por Antonio Robles, secretario general del partido.
«Fue una alegría contenida de lo que veníamos augurando», se congratulaba Rivera la noche electoral poco después de que los resultados oficiales confirmaran su entrada en el Parlament, donde Ciutadans impulsará una ley electoral catalana que incluya listas abiertas, para que los ciudadanos «puedan escoger a sus representantes».
«Queremos una Cataluña abierta, moderna y cosmopolita en la que quepamos todos», subrayaba Rivera ante unos 200 militantes reunidos en un hotel barcelonés, antes de anticipar que Ciutadans no apoyará la investidura del líder de los nacionalistas democristianos de CiU, Artur Mas, ni del candidato socialista catalán José Montilla.
Después de conocerse el veredicto de las urnas, sin ningún vencedor decisivo, lo que abre camino a pactos entre partidos para formar un gobierno, la plana mayor de Ciutadans insistía en que el apoyo que recibieron ilustra «el fracaso de las fuerzas parlamentarias tradicionales».
Nacido bajo los principios de «ciudadanía, libertad e igualdad, laicismo, bilingüismo y Constitución», Ciutadans ya inició contactos en Andalucía y Madrid, donde en mayo de 2007 también se celebrarán elecciones municipales.
Según los analistas Ciutadans cosechó los frutos de un discurso antinacionalista en el que compitió con los conservadores del Partido Popular, aunque no tendrá «capacidad de decisión en el Parlament».
«Parece que buena parte de los votos le llegan» de los socialistas catalanes», afirma el jueves el diario barcelonés La Vanguardia.
Desde Iniciativa per Catalunya (ICV, izquierda verde), no dudaron en considerar que Ciutadans es «hijo de la política desarrollada por el PP en todo el Estado», apoyados por algunos medios de comunicación que han hecho creer que en Cataluña sólo se impulsan «políticas nacionalistas». *
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