La islamización de Eurabia
El proceso de islamización avanza rápidamente por varias causas. Entre el 16 y el 20 por ciento de los nuevos europeos nacen en hogares mahometanos. Y el número total de musulmanes supera ya los 12 millones, más del 3 por ciento de la población continental.
Los datos de fertilidad hablan por sí solos. La pareja media europea tiene hoy menos de 1,4 hijos, frente a los 3,6 hijos de una pareja inmigrante musulmana.
Fouad Ajami, en The Wall Street Journal, señalaba que el moro reirá último: en treinta años los musulmanes de Granada han pasado de 0 a 15.000, y ya han empezado a llamar a esta ciudad-símbolo «capital islámica de Europa». Entre 500.000 y 800.000 viven hoy en España, señalan expertos.
Los imanes ejercen presión sobre las autoridades europeas para que designen oficialmente zonas para extender la ley musulmana.
Según estudios, Europa no sólo estará plagado de mezquitas, sino que sus decisiones políticas y sociales serán adoptadas por musulmanes. El nivel de votantes islámicos será decisivo para determinar quién controla los gobiernos, explican expertos.
La Ley musulmana se impone
Ejemplos no faltan. Intentan extender la Sharia o ley musulmana en áreas del Reino Unido, que los mahometanos han convertido en auténticos bastiones donde otros no son bienvenidos. Recientemente se difundió en Londres una encuesta en la que el 40 por ciento de los musulmanes residentes en Gran Bretaña quieren que la Sharia sea introducida en el país por regiones.
La polémica sobre el velo islámico se ha intensificado en las últimas semanas en la sociedad británica.
La controversia en torno al caso de la joven musulmana que se niega a retirar su «Niqab» (velo integral) puede provocar motines y mucho más, advierte Trevor Phillips, el presidente de la Comisión por la Igualdad Racial, en el Sunday Times.
Sin embargo, los jueces laborales de West Yorkshire estimaron que Aishah Azmi, una maestra de 24 años que había sido suspendida por haberse negado a retirar su «Niqab», no había sufrido discriminación ni hostigamiento de parte de su jerarquía.
La Justicia concluyó que la joven había sido suspendida en forma justificada, ya que los niños comprendían mal sus cursos cuando ella los impartía vestida con el velo integral islámico, el que cubre su rostro y apenas si deja ver sus ojos.
Este caso intensificó la polémica, que resurgió luego de los comentarios del líder de la Cámara de los Comunes y ex ministro de Relaciones Exteriores Jack Straw, que dijo que invitó a las musulmanas que acuden a su oficina a retirarse el velo.
El comentario del laborista Straw, que confesó que le molesta hablar con alguien a quien no ve el rostro y que llevar un velo «hace más difícil la mejora de las relaciones entre las dos comunidades», provocó la cólera de líderes musulmanes.
El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó también que el «Niqab», es una marca de «separación» cultural. Según un estudio, en el 2015 el Islam será la religión más grande en Gran Bretaña. No mayoritaria pero sí la más importante.
Mai Yamani, profesor en el Royal Institute of International Affairs de Gran Bretaña y autor del libro «La cuna del Islam», opina que los jóvenes musulmanes en Europa llegan al radicalismo por tres factores. Primero, la globalización desestabiliza su identidad y los hace buscar un refugio seguro en la religión. Segundo, el acceso a Internet y a la televisión satelital árabe los conecta con una actualidad de Medio Oriente donde Occidente es representado como un agresor. Y tercero, la educación wahabita que se enseña en las mezquitas y colegios del Reino Unido alienta la hostilidad contra los infieles, dijo Yamani en una artículo en The Daily Star de Beirut.
Influenciar y no ser influido
Según la prédica del musulmán Tariq Ramadán la meta es desarrollar gradualmente a Occidente para ir aceptando cada vez más al Islam. En su cinta de audio «Islam y Secularismo», él llama en los musulmanes «a participar en la vida pública en todas las esferas… para que podamos cambiar las cosas hacia el aceptar una medida mayor del Islam». Predica un «Islam que todo lo abarca». Ramadán sustenta que «es importante para el musulmán actuar como un ciudadano para influir en su ambiente social, pero le está prohibido ser influenciado por el ambiente». Tariq Ramadan es el nieto de uno de fundadores de la islamista Hermandad Musulmana.
Como dijo Hezbolá, el Partido de Dios de los fundamentalistas chiíes del Líbano, «no hay que modernizar el Islam, sino islamizar la modernidad».
El periodista Tony Blankley, en su libro titulado «La última oportunidad de Occidente», advierte del peligro de que en el curso de dos generaciones, por la afluencia de inmigración musulmana y la baja natalidad de los nativos, Europa se convierta en Eurabia. Advierte también Blankley del riesgo del desarme moral de las sociedades europeas secularizadas, pacifistas, autocríticas y apatrióticas ante un Islam muy agresivo y envalentonado. Está convencido el autor de que el multiculturalismo ha probado ser una peligrosa quimera, pues no es posible la coexistencia de culturas cuando una de ellas o los fanáticos que la han secuestrado- pretende imponer sus principios por la fuerza y sin el respeto a los derechos humanos más elementales. Blankley piensa que una Europa maniatada por el Islam radical supondría para Estados Unidos un peligro aún mayor que el que hubiera significado una Europa totalmente controlada por los nazis en los años cuarenta. No cree el autor que Estados Unidos, pese a sus recursos y determinación, pudiera hacer frente en solitario a la amenaza. «La defensa de Occidente sin el lugar de nacimiento de Occidente es casi impensable escribe-.
Si Europa se convierte en Eurabia, significará la pérdida de nuestros primos históricos y culturales, de nuestros aliados económicos y militares más estrechos, de la fuente de nuestra civilización. Sería una circunstancia que los norteamericanos deberíamos temer y tendríamos que mover montañas para evitarla».
«No podemos permitirnos perder Europa. No podemos permitirnos ver a Europa transformada en una plataforma de lanzamiento para la Jihad islamista», afirma Blankley.
Es muy probable que el diagnóstico de Blankley peque de catastrófico, pero convendría que hubiera un diálogo más fluido y con menos prejuicios entre las elites pensantes de Europa y Estados Unidos sobre los problemas comunes que él apunta, indican expertos de ambos lados del Atlántico.
En sus últimas intervenciones, el presidente George W. Bush, también advirtió que los fundamentalistas islámicos quieren crear un imperio que se extienda desde España a Indonesia.
El integrismo difuso, más peligroso que el terrorismo
Abdelwahab Meddeb un francotuneciono musulmán, que proviene de una familia de teólogos y de eruditos de la Universidad de Zitûna, y que publicó recientemente «La enfermedad del Islam», afirma que «en el mundo está triunfando la peor interpretación del Islam, que, todo sea dicho, es una interpretación posible. El gran problema del Islam no es el islamismo terrorista, puesto que éste puede identificarse y ser perseguido como enemigo, sino el integrismo difuso».
«En mi último libro demuestro que el Islam puede ser el fascismo más radical que ha salido del pensamiento humano. El emir, el califa o el monarca divino no son más que personas que imparten el poder en lugar de Dios y han sido elegidos por él. El Corán va más allá y dice: «El poder es de Dios». Y los musulmanes lo han tomado al pie de la letra. El ejercicio del poder está fuera del alcance del h
ombre. Y como la democracia está pensada por humanos, hay que rechazarla», dice el intelectual francotunecino.
En Francia, un profesor de Filosofía no pudo dar clase. Tras publicar un artículo de opinión en Le Figaro, titulado «Frente a las intimidaciones islamistas, ¿qué debe hacer el mundo libre?», Robert Redeker fue amenazado de muerte y tuvo que ser llevado a un lugar secreto bajo protección policial.
Para Meddeb, «la libertad de expresión es absolutamente innegociable. Me parece esencial que Europa sea extremadamente firme en sus principios. Nada puede justificar la censura», afirma en sus declaraciones a la prensa.
«Yo también arriesgo mi vida al decir que Mahoma es un profeta que mató y ha hecho matar. Pero debemos hacer comprender al Islam que no es reprochable tocar un tabú islámico. Y eso no se puede conseguir desde el silencio. Es importante que, ante el aumento de la presencia de musulmanes, Europa no haga ninguna concesión», sostiene.
Según el poeta y ensayista, catedrático de literatura en la Universidad Sorbonne de París, «es el Islam el que debe adaptarse a Europa, y no al revés. No hay que abdicar en este punto, y mi combate como musulmán y demócrata es conseguir que las sociedades europeas sigan siendo libres, y que las musulmanas lleguen a serlo».
La historiadora Bat Ye’or asegura que una serie de acuerdos entre la Unión Europea y la Liga Arabe garantizan que los inmigrantes musulmanes de Europa no estarían obligados en ningún sentido a adaptarse a «las costumbres de los países anfitriones».
En opinión de la historiadora, los inmigrantes constituyen así enclaves islámicos sin asimilar dentro de Europa, extendiendo la ideología de la Jihad y la Sharia. Los musulmanes nacidos en Europa tienen lealtad únicamente hacia la «umma» musulmana y las tierras de nacimiento de sus padres, expresa la historiadora.
El multiculturalismo ha fracasado en Europa. No facilitó la integración de inmigrantes sino que dividió a la sociedad.
Eurabia adoptó el concepto islámico de historia, en el que se define el Islam como una fuerza de liberación, una fuerza de paz, y la Jihad se ve como «una guerra justa». Los que se resisten a la Jihad, como los israelíes y los americanos, son los culpables, en lugar de los que la emprenden. «El mayor timo intelectual sería permitir que Europa continúe creyendo que se deriva de una tradición judeo-cristiana. Eso es una total mentira», sostiene el musulmán Ramadán para defender su tesis de la supremacía del Islam.
Para Fallaci, «la invasión islámica no viene sólo en un sentido físico, sino también mental y cultural» y «los invasores han envenenado la democracia, con consecuencias obvias para la libertad de pensamiento y para el mismo concepto de libertad», dijo en uno de los últimos reportajes que le realizaron en The Wall Street Journal. *
Salman Rushdie (1989)
El escritor indio Salman Rushdie publicó «Los versos satánicos». El ayatolá iraní Jomeini ordena que se ejecute al novelista, que pasa de inmediato a llevar una vida clandestina para evitar que la sentencia de muerte llegue a ser cumplida por alguno de los muchos grupos radicales. Todavía hoy, Rushdie sigue amenazado y escondido.
El Corán (2005)
Una información falsa de la revista Newsweek hace estallar de nuevo la ira musulmana. En el reportaje de la prisión para terroristas de Guantánamo, se describió cómo los militares de EEUU tiraron un libro del Corán por el retrete para forzar el interrogatorio de algunos de los detenidos. Los disturbios se extendieron por varios países árabes, incluso después del desmentido por la revista.
Las viñetas (2006)
Un diario danés Jyllands Posten publicó 12 viñetas de Mahoma que las autoridades musulmanas del país trataron como un insulto. La violencia antidanesa primero y antieuropea después se cobró cientos de víctimas en todo el mundo. Los dibujos fueron publicados meses antes por un periódico de Egipto sin la menor trascendencia en el mundo árabe.
Discurso del Papa (2006)
Benedicto XVI pronunció un discurso en su país natal, Alemania, en el que usó una cita medieval en la que se decía que Mahoma era violento, para incitar así al diálogo entre religiones.
Los integristas hicieron del tema otra gran ofensiva de base contra Occidente y reclamaron con vehemencia que el Pontífice se retractara, tras convocar un «Día de la ira».
La ópera (2006)
La representación de la ópera de Mozart Idomeneo, en Alemania, tuvo que ser suspendida por presiones de la comunidad musulmana tras comprobarse que se decapitaba la cabeza de Mahoma en escena. También se decapitaban las cabezas de Cristo y Buda, pero nadie protestó por ello. Sólo la canciller Angela Merkel pidió que no se suspendiera la función
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