El presidente presentó proyecto para recortar mandato y reformar Constitución

Toledo exigió la renuncia de Fujimori

Lima, ANSA, AFP

Toledo, en reunión con la prensa extranjera, consideró «vergonzoso» que la Comisión Permanente del Congreso haya nombrado ayer un grupo de trabajo para investigar la denuncia de soborno a Kouri por parte de Montesinos, tal como se muestra en un video exhibido el jueves pasado.

«Usted no puede juzgarse a sí mismo», declaró Toledo, para quien el Congreso unicameral, de mayoría oficialista, carece «de legitimidad», porque ésta, recordó, sólo obtuvo 52 escaños en las elecciones generales de abril, pero logró adherir dos meses después a al menos 18 legisladores de otras bancas.

«Hay un problema de credibilidad (en el Congreso). Yo lo tomo como una especie de insulto a la inteligencia de los peruanos», enfatizó Toledo, quien cuestionó duramente que el gobierno y el Congreso sigan «protegiendo a un corrupto».

Toledo se declaró «sorprendido» por la «protección» del gobierno a Montesinos, cuyo paradero no quiere revelar ni el presidente Fujimori ni sus ministros.

«¿Acaso ese videocasete no fue lo suficientemente contundente sobre lo acontecido con Montesinos?», preguntó el líder de Perú Posible, en cuyo partido militaba Kouri antes de pasarse a las filas de la alianza oficialista Perú 2000.

En alusión a Kouri, Toledo dijo: «Es ese mismo congresista que cuando yo dije que había congresistas que vendían su conciencia por un plato de lentejas se sintió ofendido y me ha enjuiciado (por difamación)».

Toledo, que por falta de garantías se negó a participar en el balotaje presidencial del 28 de mayo, en el que fue electo por tercera vez consecutiva Alberto Fujimori, consideró «indispensable» reestructurar el sistema electoral y reemplazar a los miembros del jurado electoral antes de realizar nuevas elecciones generales.

Fujimori, obligado por el escándalo de su entonces principal asesor, anunció el sábado la convocatoria a nuevas elecciones en las que no participará, y la desactivación del Servicio de Inteligencia.

Ayer también el presidente Fujimori firmó un proyecto de ley que recorta su mandato y plantea la reforma de la Constitución.

El anuncio del presidente Alberto Fujimori de que no renunciará y permanecerá en el poder hasta julio de 2001, obliga a la oposición a evaluar posturas y considerar la eventualidad de una transición suave y en cámara lenta, en lugar de una salida rápida a la crisis.

La demanda opositora de elecciones antes de diciembre y el pedido de arresto del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos quedaron mediatizados tras la aclaración de que el adelanto de elecciones no significa renuncia inmediata y que su colaborador y jefe de los servicios secretos ya no es funcionario.

La acción gubernamental dio sus primeros frutos desde que estalló hace una semana la crisis, al quebrar la firme posición opositora de no retornar a la mesa de diálogo y al Congreso, que habían abandonado tras la difusión de un video donde se ve a Montesinos sobornando a un congresista. Mientras que el ex candidato presidencial Alejandro Toledo redobló su carga contra el régimen, exigiendo la renuncia inmediata de Fujimori, el legislador Fernando Olivera (Frente Independiente Moralizador) se moderó y se mostró partidario de un respaldo al gobierno para concretar los comicios.

Toledo (54 años), del grupo Perú Posible y quien renunció al balotaje con Fujimori en mayo al denunciar irregularidades, volvió esta mañana a reclamar la renuncia de Fujimori y la conformación de un gobierno de transición de cuatro meses hasta las nuevas elecciones, que serían en marzo de 2001.

También le pidió al mandatario la destitución formal de Montesinos en las próximas horas y que se designen nuevas autoridades electorales.

Señaló que su grupo «participará en el diálogo con la OEA sólo para discutir el tema Montesinos, que es la prioridad en el Perú». Sin embargo, precisó que su bancada de 25 miembros –y que representa la primera minoría– no se reintegrará a sus labores en el Congreso.

Olivera, de 42 años, fue quien obtuvo el video que desencadenó la crisis que llevó a la retirada de Fujimori, y busca un acuerdo hacia una transición negociada dentro del plazo trazado por Fujimori, en lugar de otra opción que por su inmediatez podría llegar incluso a ser traumática.

«Hemos dado el paso de flexibilizar nuestra posición para ir al diálogo porque queremos saber el tratamiento que el gobierno da al caso Montesinos para ver si lo apoyamos, recuerden que el viernes decíamos que no iríamos (a conversar) en tanto no esté detenido el asesor y ahora participaremos», indicó.

Marcó también públicamente discrepancias con Toledo en su reclamo de elecciones antes de fin de año y de una candidatura única presuntamente encarnada por el líder de origen andino.

«Hablar en este momento de candidaturas es irresponsable», dijo Olivera a la prensa, quien aparece ahora encumbrado luego del protagonismo del video y es percibido como el hombre que precipitó la retirada de Fujimori.

El líder del FIM está dispuesto a alentar los esfuerzos del gobierno y trata de llegar a acuerdos que permitan concretar la realización de las elecciones.

«Lo ideal es que las elecciones se realicen en el más breve plazo posible para que no haya inestabilidad ni marcha atrás. Nosotros queremos consolidar eso y para ello estamos con una apertura total y dispuestos a ir al diálogo y retornar al Congreso para participar en las votaciones de las reformas constitucionales que presente Fujimori», resaltó.

El gobierno necesita apoyo opositor en el Congreso porque carece de los 80 votos que necesita para reformar la Constitución y permitir el adelanto de elecciones así como la reducción a un año de su mandato y el de los congresistas. La escena opositora parece encaminarse así hacia un virtual duelo de estrategias entre ambos líderes, que podría crear mayores fisuras en la fragmentada oposición, que carece de un líder aglutinador.

La división de la oposición le permite a Fujimori ganar tiempo para recomponer sus fuerzas de cara a la elección de 2001, en las que no participará personalmente al automarginarse, pero en las cuales no se descarta que enviará candidatos al Congreso. El público desistimiento del primer vicepresidente Francisco Tudela a ser candidato presidencial en 2001 es una muestra de que aún es prematuro hablar de un delfín político de Fujimori, debido a que nadie quiere mancharse con el escándalo de corrupción que salpica a la coalición gobernante Perú 2000.

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