Ejercicio obligado en campaña de EEUU

Los besos para conseguir votos

Washington, AFP

El lunes, el republicano George W. Bush, último en los sondeos, fue fotografiado cuando besaba tiernamente a su esposa Laura durante una reunión electoral en Kansas City (centro). El martes, el gobernador de Texas (sur), invitado en un programa televisivo muy popular, besó alegremente en la mejilla a la presentadora vedette Oprah Winfrey, y relató que el más lindo regalo que le haya tocado ofrecer era «un beso a (su) esposa Laura».

La foto del beso a Oprah, cuyo programa es visto cada día por siete millones de televidentes, entre ellos un 75% de mujeres, fue publicada en la portada de numerosos diarios norteamericanos, mientras las declaraciones del demócrata Al Gore sobre la salud quedaban relegadas a páginas interiores.

«En una campaña terriblemente triste, los candidatos deben encontrar la manera de aparecer en las portadas», comentó Allan Lichtman, experto político de la American University en Washington.

«Y los electores ya no quieren una figura paterna distante como George Washington o Dwight Eisenhower: quieren a alguien con quien se puedan identificar. No me asombraría que ésta sea una ‘kissing campaign’ (campaña besadora)», agregó.

En todo caso, ya no pasa un solo día sin que reaparezca el beso de Al Gore a su esposa Tipper durante la convención demócrata en Los Angeles a mediados de agosto, el cual valió al vicepresidente decenas y decenas de artículos en la prensa.

Gracias a este beso apasionado de cuatro segundos, intercambiado antes de su discurso de aceptación de investidura, Al Gore había logrado lo imposible: diferenciarse de Bill Clinton mostrando que es un hombre leal y feliz en su matrimonio y humanizar su imagen de tecnócrata cerebral.

«Me invadía la emoción. Era la cosa más natural del mundo para mí», explicó Gore la semana pasada en el programa de Oprah Winfrey, a la que, en cambio, no besó.

George W. Bush, que durante mucho tiempo era considerado el más simpático de los dos candidatos, parece haber sacado de las anécdota lecciones políticas.

«Tal vez deberíamos probar» este tipo de beso en público, bromeó el martes por la noche en el canal de televisión Fox, con su esposa Laura al lado.

Pero también dijo confiar en que los estadounidenses sean lo suficientemente maduros como para no decidir a quién votar basándose en un simple beso.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje