Guatemala y Venezuela en punto muerto por silla en Consejo de ONU
Aunque Guatemala ha contado con más apoyo que Venezuela en todas las rondas que se iniciaron el lunes a excepción de una votación -en la que empataron con 93 votos-, no ha logrado alcanzar el apoyo de dos tercios de la Asamblea General, establecido entre 122 y 125 votos, dependiendo de las abstenciones.
En las diez rondas celebradas este martes, el país centroamericano se movió entre los 104 y los 112 votos, mientras que Venezuela anduvo entre los 75 y los 78.
La voluntad de los dos países de permanecer en la carrera no muestra fisuras, y el embajador venezolano, Francisco Javier Arias Cárdenas, dijo que su país contribuirá al consenso sólo si Estados Unidos abandona las presiones.
«Para que ese consenso se produzca tenemos un requerimiento importante. Que se pare en este micrófono el señor (John) Bolton y le diga a todos los países que ha presionado que les deja libertad de conciencia para elegir», dijo en alusión al embajador estadounidense.
«Que el presidente George Bush diga que Estados Unidos no sigue presionando a nadie para que tome sus decisiones (…) En ese momento estamos listos para el consenso», sentenció Arias Cárdenas.
Bolton declinó la invitación. La posición de Estados Unidos «está motivada por la inquietud que genera entre nosotros la conducta de Venezuela, y eso (las palabras de Cárdenas) es un ejemplo de ello, así que no voy a responder».
Por su parte, el canciller guatemalteco Gert Rosenthal lamentó que se haya creado tanta división pero confirmó que se mantienen en la pugna.
«Se ha convertido en una elección muy polarizada y lo lamentamos. Pero no veo la razón por la que tendríamos que abandonar porque un país que puede recibir 110 votos en la ONU merece ser oído y considerado para el puesto».
Ante esta situación, el embajador mexicano, Enrique Berruga, dijo que «las cosas están empantanadas».
«Se observa que hay bloques claramente consolidados y no habrá mucho movimiento. A la luz de eso ya conviene conversar con ambos», agregó.
El representante mexicano instó a que los países latinoamericanos tomen la iniciativa antes de que «el fastidio llegue a causar mayores daños» en el resto de la membresía.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, abogó por un tercer candidato.
«Para que se nos respete como región es necesario buscar soluciones de consenso. América Latina necesita un representante de amplio respaldo», dijo la mandataria chilena.
Chile, al igual que España, se abstuvo de apoyar a uno o a otro para no ahondar las divisiones en la región, según la explicación oficial.
«Asumimos una postura que va a permitir (…) construir una solución definitiva. Vamos a llegar a un candidato de amplio apoyo», dijo la presidenta.
La posibilidad de un candidato de compromiso está en el aire, sobre todo porque la batalla entre Venezuela y Guatemala evocó la situación que se vivió en 1979, cuando Colombia y Cuba fueron a 154 votaciones antes de retirarse en favor de la candidatura de México.
Uno de los países más evocados es Uruguay. Una fuente de su diplomacia bajo anonimato dijo este martes a la AFP que «si hay un propuesta concreta, veremos. No nos cerramos a esa posibilidad». Chile, México y Perú también suenan en los pasillos de la ONU.
Venezuela y Guatemala se disputan un asiento temporario en el Consejo de Seguridad destinado a los países de América Latina y el Caribe que deja libre Argentina el 31 de diciembre (el otro lo ocupa Perú hasta finales de 2007).
Al no haber unanimidad entre sus miembros, el Grupo de Latinoamérica y el Caribe (Grulac) no respaldó ninguna de las candidaturas, de modo que la responsabilidad recae en los 192 miembros de la Asamblea General, que deciden en votación secreta.
El presidente venezolano Hugo Chávez hizo del escaño en el Consejo el eje de su política exterior, con múltiples viajes en los últimos meses para recabar apoyos. Pocos días antes de iniciar la pugna, Chávez pronunció en la Asamblea General un discurso en el que llamó «diablo» a Bush. *
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