OPINION INTERNACIONAL

A dos semanas del 2º turno

LA CAMPAÑA ELECTORAL brasileña adquiere extrema movilidad a dos semanas de la definición. Una última encuesta del instituto Ibope, difundida por la Rede Globo el jueves 12, muestra que se ha acrecentado la ventaja de Lula sobre Alckmin después del debate televisivo del domingo 8. Las cifras de Ibope muestran una ventaja mayor que la señalada por Datafolha el día anterior en Follha de Sâo Paulo.

 

Ventaja acrecentada,  después del debate

La encuesta de la Rede Globo, iniciada el lunes siguiente al debate en 199 ciudades de todo el país, arrojó 57% de los votos válidos a Lula y 43% a Alckmin. Estos 14 puntos de ventaja deben compararse con las cifras reales del primer turno electoral el domingo 1º, que dieron 48,6% a Lula y 41,6% a Alckmin, una diferencia de 7 puntos equivalente a 6,6 millones de votos. La encuesta de Ibope contiene también una evaluación de la gestión de gobierno: 45% de los electores la consideran buena u óptima, 33% regular y 20% pésima.

Esta encuesta otorga una ventaja mayor a Lula que la dada a conocer el día anterior por Datafolha, según la cual el presidente marcha al frente por 56% a 44%, o sea 12 puntos. Este trabajo fue realizado en forma seriada, antes y después del debate por la Bandeirantes, y muestra un ascenso paulatino del presidente y una baja persistente de su oponente. Los analistas del sistema consideran que una de las causas de este resultado es lo que califican como «la desbandada de los electores de Heloísa Helena». De una semana a la otra, en esa franja del electorado (que representó el 6,85% de los votos) los partidarios de Alckmin bajaron de 48 a 39% y los de Lula subieron de 32 a 36%. La encuesta muestra además que el «tucano» mantiene amplia ventaja en la región sur, pero perdió allí 3 puntos mientras Lula ganó 5. En el nordeste se amplió la sólida ventaja del presidente.

La campaña electoral prosiguió con brío en esas regiones. El martes 10 el PSDB realizó un gran acto en Minas Gerais, donde su candidato a la gobernación, Aécio Neves, logró una victoria arrasadora con 77% de los votos, circunstancia que aprovechó Alckmin para lanzarlo como candidato a la presidencia para 2010. Lula se concentró en Sâo Paulo, donde perdió, realizando marchas y un acto en el cual compartieron la tribuna representantes de los movimientos sociales, como el MST, y de una diversidad de representantes paulistas de otros partidos (PFL, PP, PMDB, PV, PDT y PSB) y de la candidata a la presidencia por el PRP, Ana María Rangel. Estos se comprometieron a participar en la campaña por la reelección de Lula, quien destacó en su discurso la práctica del diálogo ejercido por su gobierno con todos los sectores de la sociedad como concepción política, señalando en particular a los trabajadores rurales sin tierra, al movimiento sindical, a las organizaciones por la vivienda.

 

Petrobras, un punto clave

El dirigente del MST, Joâo Paulo Rodrígues, dijo que para los movimientos sociales ahora es fundamental derrotar la candidatura «tucana» y acumular fuerzas para avanzar en el debate programático con Lula presidente. En el acto estaba también, entre la dirigencia del PT, el senador Eduardo Suplicy, que obtuvo casi 9 millones de votos en Sâo Paulo y declaró que por haber sacado a 42 millones de brasileños de la pobreza en tres años, el presidente Lula representa un proyecto de justicia social que podrá seguir avanzando en un segundo mandato.

Uno de los temas sometido a más intensa discusión, antes y después del debate por TV, es el de las privatizaciones. Se señaló que ello había constituido un rasgo característico de los gobiernos de FHCardoso, que se prolongaría en un eventual gobierno de Alckmin, con la vista puesta en Petrobras, los bancos estatales empezando por el Banco do Brasil y los correos. Alckmin pretendió negar esa acusación en el debate, a pesar de que medidas de esa naturaleza están señaladas en términos genéricos en el programa del PSDB-PFL. Pero hay más: su principal asesor económico, Mendonça de Barros, afirmó sin reticencias: «Si yo estuviera en el próximo gobierno, trabajaría fuerte en la privatización de Petrobras». Y el propio Alckmin, en declaraciones a O Globo en enero, dijo que se proponía retomar la política de privatizaciones de FHCardoso, citando a los bancos estatales entre sus prioridades. «La mayoría ya fue privatizada, dijo, pero deberían serlo todos: Susep, el sistema de seguros, mucho se puede privatizar».

 

La prueba de los hechos

Por otra parte, está la prueba de los hechos. Según el diputado Carlito Merss, «Alckmin es un depredador de los servicios públicos, ya que (siendo gobernador) desmontó los servicios de seguridad pública y de educación en Sâo Paulo». *

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