Acusaciones y críticas en el encuentro entre presidenciables

Lula y Alckmin, con sus debilidades

Alckmin trató a Lula de «arrogante, irónico e irrespetuoso» y lo acusó de haber «huido» de los dos debates previos a la primera vuelta del 1º de octubre.

Lula dijo que su adversario se limitaba a «adornar frases hechas», a las que contrapuso lo que considera éxitos de su gestión en materia de lucha contra la corrupción y de estabilización económica.

El debate «fue agresivo como nunca, con los dos lados llegando a acusaciones y críticas, y abrió el juego a una segunda vuelta de contrastes, de conflicto claro, como sólo se veía en las campañas de Estados Unidos», escribió el lunes el mediador del diario Folha de Sao Paulo, Nelson de Sá.

La emisión del domingo por la noche, en la cadena de televisión Bandeirantes, tuvo un promedio de 14,2 puntos de audiencia, con un máximo de 20 puntos, equivalente a 1,1 millones de domicilios, según una encuesta de Ibope divulgada por la prensa.

«¿De dónde vino el dinero sucio para la compra del dossier?», disparó Alckmin, en referencia al escándalo que estalló a dos semanas de la primera vuelta, cuando dos miembros del oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) fueron detenidos con 800.000 dólares supuestamente destinados a comprar documentos perjudiciales para líderes opositores.

Lula respondió que él también deseaba saber quién orquestó lo que calificó de «plan maquiavélico» que, afirmó, perjudicó sobre todo a su propia candidatura.

Ante la insistencia de Alckmin, recordó que no es un investigador de la Policía, sino el Presidente de la República.

Lula contraatacó en el tema de la seguridad en Sao Paulo, estado que Alckmin gobernó de 2001 a 2006, y que se vio asolado este año por una ola de violencia lanzada por la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC), con un saldo de más de 180 muertos.

«El choque de gestión de Alckmin es el PCC controlando Sao Paulo», dijo Lula.

Alckmin replicó que Lula se comportaba «como comentarista», pues el estado federal había recortado gastos en materia de seguridad y no vigilaba adecuadamente las fronteras por donde entraban armas y drogas al país.

Lula acusó además a Alckmin de querer retomar la política de privatizaciones del presidente socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), cosa que Alckmin negó.

Lula «miente cuando dice que yo pretendo privatizar (las estatales) Petrobras, Banco de Brasil, los Correos y (el banco) la Caixa», asestó.

Según el Instituto Brasileño de Estudios Políticos (IBEP), «ninguno de los dos adversarios tuvo un desempeño claramente superior y tanto Lula como Alckmin explotaron vulnerabilidades evidentes del otro.

Los escándalos en el caso del primero, y algunas políticas del gobierno Cardoso en el caso del segundo».

«Hubo, sin embargo, una novedad importante: el estilo agresivo del candidato Alckmin, que inició el debate a la ofensiva (…). Su foco fue claramente el electorado potencial de las regiones sur y sudeste, donde hay mayor sensibilidad a los temas éticos» y que fueron sus principales feudos en la primera vuelta del domingo 1 de octubre, señaló un boletín del IBEP.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje